Reynosa, Tam.-
Esta ciudad en la frontera enfrenta una crisis migratoria que ya ha rebasado a las autoridades. Tan sólo en el albergue Senda de Vida hay más de 500 personas refugiadas, que son los inmigrantes con proceso de asilo político en los Estados Unidos y los que hace varias semanas fueron trasladados de la zona del puente internacional.
Sin embargo, ante el desalojo la Plaza de la República volvió a colmarse de personas en pocos días, en un escenario que ha limitado la ayuda humanitaria que se les brinda por parte del gobierno y diversas organizaciones civiles.
Del mismo modo, la casa del migrante Nuestra Señora de Guadalupe, cercana a Senda de Vida, también está a su máxima capacidad con un alto número de deportados.
Desde el año 2019, con el arribo de miles de cubanos y migrantes de otras latitudes no se veía un panorama tan preocupante.
De hecho, este fin de semana la Patrulla Fronteriza llevó a cabo el mayor arresto masivo de personas, que están cruzando ilegalmente el río Bravo de manera masiva, en familias, niños no acompañados y adultos solos.
Reynosa es ahora tierra de desplazados, de centroamericanos y ciudadanos de otras naciones que afirman haber huido por la violencia, la pobreza y las dictaduras que imperan en sus lugares de origen.


