FOTOS VÍCTOR BRIONES
Reynosa, Tam.-
“No más violencia. Hay que exigir justicia y manifestarse pero con amor, así como el 9 de marzo, día convocado a un paro nacional de niñas y mujeres en México. Yo lo apoyo, hay que unirnos a nivel nacional”, propuso César Lozano.
En una rueda de prensa el 21 de febrero, previa a su presentación en el Centro Cultural Reynosa donde abordó el tema: “Actitudes positivas ante la adversidad”, expresó su indignación por el caso de la pequeña Fátima.
“Estamos viviendo tiempos difíciles y no me refiero solo a la inseguridad. Nos ha conmovido Fátima porque todos tenemos en casa una mujer, una hermana, una amiga, una abuela… lo que sucedió es una atrocidad que no se debe permitir más”, exigió.
Consideró que es un problema al que se debe poner freno, y levantar la voz desde el amor.
“Hay que agregarle inteligencia a las emociones. Tú puedes ser un papá muy estricto, pero muy amoroso. ¿En qué momento caímos en esa degradación? ¿Qué vivieron esos presuntos asesinos para cometer una infamia contra una inocente? ¿Qué valores se les dieron o no se les dieron? Esas son las preguntas que hay que hacernos pero, sobre todo, cambiar la cultura del miedo por la del amor”, aconsejó.
Afirmó que la falta de valores y de ética nos está llevando a cometer estos actos atroces.
“Yo creo en el poder de la intención y si somos más los optimistas, la gente positiva, más fácilmente podremos disminuir los problemas… Tener la actitud para encontrar oportunidades donde solo veo defectos; ser feliz es la capacidad de encontrar lo bueno entre lo malo”, argumentó.
Refirió que en un hogar donde se crece con amor difícilmente hay violencia, y eso no quiere decir que no se impongan límites.
“En un hogar con buenos padres de familia se crece con amor y difícilmente hay violencia, o te conviertes en un ser violento”, estimó.
El doctor César Lozano recomendó empezar desde la casa, fomentar los valores, dejar de echar culpas y cambiar los malos hábitos, los pensamientos, las actitudes y los comportamientos negativos. Además sugirió preguntarse: ¿Soy difícil de amar?
“Desde cada trinchera se puede alzar la voz… como maestros, periodistas… y reconocer cómo podemos ayudar”, aseguró.
Aconsejó que cada persona debe cumplir con su trabajo, incluyendo a las autoridades que prometieron seguridad y justicia.


