Reynosa, Tam.-
La tarde de ayer domingo, los integrantes del colectivo Amor por los desaparecidos en Tamaulipas localizaron una fosa clandestina en una brecha que conecta con el ejido El Porvenir, en los límites entre Reynosa y Río Bravo mientras realizaban un recorrido en la zona, el hallazgo ocurrió minutos antes de las 16:00 horas.
En el sitio, las buscadoras desenterraron una osamenta completa que, por los primeros indicios, correspondería a una víctima femenina. Las prendas que permanecían adheridas a la osamenta eran una blusa tipo body color verde, de manga larga, talla S, marca Haude Monde; un pantalón negro marca June & Hudson y ropa interior en color negro. Entre los objetos recuperados se encontró también un control remoto vehicular.
El hallazgo fue notificado de inmediato al Ministerio Público, que ordenó la recolección de los restos e indicios para su traslado a laboratorios forenses, donde iniciará el proceso de identificación oficial. Autoridades señalaron que el análisis apenas comienza y que serán los estudios científicos los que determinen de manera concluyente la identidad de la víctima.
Sin embargo, las evidencias preliminares apuntan a una coincidencia clara con la vestimenta que llevaba puesta Lucía Guadalupe Ávalos Torres, una mujer de 30 años y madre de familia, desaparecida desde el 13 de diciembre de 2019. Sus familiares habían interpuesto la denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas (FGJT) horas después de su desaparición y, durante casi seis años, mantuvieron activo su boletín de búsqueda sin obtener avances significativos.
De acuerdo con testimonios recabados en 2019, supuestas amistades aseguraron haber visto a Lucía por última vez la mañana de su desaparición, en la segunda rotonda del bulevar Las Fuentes, tras haber asistido a una fiesta. Sin embargo, para la familia siempre existieron inconsistencias en esa versión, por lo que esperan que el análisis forense pueda resolver finalmente el caso y esclarecer lo ocurrido.


