Reynosa, Tam.-
Con música, dulces, piñatas, pastel, regalos, pastorela y shows de payasos, infantes con cáncer y necesidades especiales de esta ciudad festejaron una posada navideña organizada por personas altruistas.
El presidente de la fundación “Iluminando Corazones a niños con Cáncer”, Jorge Mar Gea, comentó que por sexto año consecutivo celebraron la llegada de la época de Navidad con los menores que tienen estos padecimientos.
Refirió que gracias a la participación de personas, escuelas y empresas altruistas, el evento contó con atracciones como señaladas.
En la celebración, dijo, no podía faltar el personaje de Santa Claus, con quien los niños se tomaron fotografías y le dieron su carta de petición de regalos.
Mar Gea mencionó que la sexta edición de esta Posada Navideña, logró involucrar a más personas y organismos con el objetivo de hacer pasar un rato ameno a los menores enfermos.
“Todos los niños y niñas se divirtieron, cantaron, bailaron, participaron en el show, cenaron, le pegaron a la piñata y se tomaron la foto con Santa”, dijo.
Actualmente apoyan a 46 infantes que padecen diferentes tipos de cáncer y a otros más que enfrentan enfermedades diversas, apuntó.
La fundación nació con el propósito de ofrecer un aliento de esperanza y ayuda a los niños y sus familiares, ya que se les apoya con alimentos, ropa, pañales, medicamentos y pasajes entre otros.
Mar Gea destacó que como parte de las actividades que realizan para “iluminar” los corazones de los niños con cáncer, organizan los festejos de Día de Reyes, del Niño, y “desde luego los cumpleaños de cada uno de ellos, pues siempre piden un regalo, pastel y piñata”.
Desde el nacimiento de la fundación, hace seis años, dijo, se han atendido a más de un centenar de niños, de los cuales se han escrito historias de éxito ya que han logrado superar la enfermedad, pero también reconoció que en muchos casos han perdido la batalla.
Ejemplificó que la pérdida más reciente fue el pasado 27 de noviembre, fecha en la que la menor Melany, de apenas dos años de edad, murió a consecuencia del cáncer que padecía.
“A lo largo de estos años hemos tenido diferentes historias, hemos despedido a varios niños, a quienes apoyamos hasta su última morada, acompañamos a sus familiares en todo el proceso, en los trámites, gastos funerarios e incluso traslados a otras ciudades”, mencionó.
El presidente de la fundación subrayó que las estadísticas indican que al menos dos mil menores de 18 años mueren anualmente en México a causa de cáncer.
Por ello exhortó a la comunidad a concientizarse sobre la enfermedad, sensibilizarse, inmiscuirse y acercarse a estos niños, “no esperemos tener un paciente cercano para hacerlo”.


