Reynosa, Tam.-
Es en la ciudad de Reynosa donde a principios del mes de mayo comenzaron las diligencias de búsqueda logrando localizar un campo de exterminio donde aniquilaron a las víctimas, considerado como el tercer campo de tortura más grande en Tamaulipas seguido por la Bartolina en Matamoros y la Carretera de la Muerte en Nuevo Laredo.
Integrantes del Colectivo Amor por los Desaparecidos de Tamaulipas, tienen conocimiento de la existencia de esta área, por la carretera ribereña, ahí se han localizado grandes cantidades de restos óseos.
Debido a la gran cantidad de fragmentos óseos calcinados, se denunció al Ministerio Público el campo de exterminio utilizado por algún grupo de la delincuencia organizada en esta frontera.
“Si es una mega fosa clandestina, así como esa mesa han salido diario en 15 días, el predio estaba grande y en toda el área había restos y puede haber aún huesos humanos regados, atrás había como 9 montículos de osamentas calcinadas”, expresó Edith González, representante del colectivo Amor por los Desaparecidos de Tamaulipas.
CONTINÚAN BÚSQUEDAS EN REYNOSA
El operativo de búsqueda se realiza al poniente de la ciudad de Reynosa, donde fue descubierto el nuevo campo de exterminio, lo que civiles reconocen como un área de tortura y muerte cercano a la antigua carretera al municipio de Nuevo Laredo.
A un aproximado de 3 kilómetros de la curva del Murillo, es un escenario árido, lleno de matorrales donde llevan a cabo la extracción de los restos humanos.
Fue durante el primer operativo de búsqueda en el mes de mayo de este mismo año cuando los primeros restos óseos calcinados fueron encontrados luego de que colectivos solicitaron a la Fiscalía el rastreo del área.
EXHORTAN A MÁS VÍCTIMAS INDIRECTAS
El Colectivo Amor por los Desaparecidos de Tamaulipas hizo un llamado a todo aquel que tenga un familiar desaparecido para que solicite más información ante el Ministerio Público.
En los predios de búsqueda se encuentran trabajando expertos forenses de la Unidad Regional de Servicios Periciales en resguardo la Policía Estatal, Antisecuestros y la Guardia Nacional.
Mientras que decenas de familias de víctimas de desaparición forzada esperan noticias de sus seres queridos.
El protocolo indica que los restos deberán de ser sometidos a análisis genéticos para cotejarlos con el ADN de los familiares desaparecidos, finalmente entregar resultados a investigaciones.






