Reynosa, Tam.-
En una noche cargada de emoción y orgullo local, la Selección de Reynosa se llevó el tercer juego de la serie ante los Venados de Mazatlán con una contundente victoria de 8-2 en el Estadio Adolfo López Mateos. El poder ofensivo de los reynosenses se hizo presente desde las primeras entradas, mientras que el pitcheo local mantuvo a raya a la artillería sinaloense.
Desde el inicio, la novena de Reynosa mostró una actitud agresiva al bate y supo aprovechar los errores defensivos de los visitantes. Con batazos oportunos y un orden al bate bien ejecutado, los locales comenzaron a construir una ventaja que creció con el respaldo de su afición, que una vez más llenó las gradas y convirtió el parque en una auténtica fiesta beisbolera.
Los Venados, pese a su esfuerzo, no lograron contener el empuje reynosense y vieron cómo la pizarra se inclinaba a favor de los anfitriones. El pitcheo de la Selección se mantuvo sólido, combinando control y velocidad, lo que impidió que Mazatlán encontrara ritmo ofensivo en los momentos clave del encuentro.
Con este resultado, la Selección de Reynosa cierra la serie con una victoria que refleja su entrega y talento, dejando claro que en casa se juega con el corazón. El público despidió a sus peloteros con aplausos y gritos de apoyo, celebrando una noche que recordó por qué el béisbol sigue siendo una de las pasiones más grandes de esta frontera.


