Reynosa, Tam.-
Bajo el intenso del sol de la naciente primavera, de 32 grados centígrados, una pareja de esposos vende en la calle la tradicional flor de pita o chocha, alimento tamaulipeco que se consume sobre todo en cuaresma.
Asunción Padilla Vargas y su pareja, Óscar Regalado Valdés, se instalaron este sábado a un costado de la Avenida Las Torres, entre las colonias Las Torres y el Olmo de esta frontera, donde venden los racimos de la flor de palma entre 30 y 60 pesos.
“Es muy rica; ya hemos vendido un buen de manojos y aquí estamos, la damos barata, para ayudarnos nosotros y para apoyar a la gente, porque estamos todos afectados por esa pandemia, oiga, pero aquí estamos, para que vengan a comprarnos”, comenta la señora Asunción Padilla.
Óscar Regalado dice que la chocha la traen de un rancho que está más allá de San Valentín, en la periferia de Reynosa.
“La chocha la corta un hijo de mi esposa, él cuida el rancho. Es difícil, ahorita hay muchas víboras de cascabel, y hay muchas espinas, pero la lucha se le hace, de ahí la traemos para que la gente de aquí la disfrute y la compre barata”, refiere Óscar Regalado.
Los esposos ofrecen la flor comestible a quienes circulan en auto o a pie por la Avenida Las Torres.
La llamada también flor de chocha se da en palmas del desierto y semi desierto mexicano, incluyendo en el noreste.
Una de las recetas más tradicionales de este platillo tamaulipeco, que también se cocina en otras regiones del país es guisada con cebolla, tomate, ajo, comino, cuadritos de consomé y de pollo y sal al gusto.


