Reynosa, Tam.-
Investigaciones de la Escuela de Medicina de Harvard, así como diferentes expertos en neurología, afirman que escuchar la canción favorita reduce los niveles de ansiedad, además ayuda a disminuir los niveles de cortisol, hormona relacionada con el estrés, libera endorfinas que actúan como analgésicos naturales, que reducen el dolor de enfermedades crónicas como la artrosis o lesiones en cartílagos.
La música fortalece el sistema inmunológico, beneficia la producción de plaquetas, estimula los linfocitos y la protección celular ante determinadas enfermedades.
Pero no solo eso, además protege el envejecimiento cerebral: esto es evidente si practica un instrumento, de hecho un estudio de la revista “Frontiers in Human Neuroscience”, concluyó que tocar un instrumento musical reduce los efectos del deterioro mental asociado al envejecimiento.
La memoria a largo plazo también se beneficia de la música, y es que las habilidades adquiridas relacionadas a este campo, ya sea danza, canto o composición, permanecen en el cerebro aunque este se deteriore.
Tal es el caso de la española Marta Cinta, primera bailarina del Ballet de Nueva York en 1967, quien sufrió de alzheimer y sin poder caminar formó parte de la campaña “Música para despertar”. A ella le colocaron unos auriculares donde empezó a sonar “El lago de los cisnes” cuando espontáneamente empezó a interpretar el baile al pie de la letra, despertando su felicidad por breves instantes, antes de fallecer durante el primer confinamiento por Covid-19.
La música ayuda a mejorar la cognición de niños con autismo, hay una mejoría en las respuestas sociales, en sus habilidades de comunicación y en la capacidad de atención.
Los niños prematuros, incluso han sido salvados por la música. Estudios pediátricos han visto mejorar sus comportamientos y patrones de alimentación con la música en vivo, incluso ayudan a que sigan respirando y no estar tan al pendiente de sus signos vitales, debido a su nacimiento anticipado.
Si bien, queda claro que la música relaja, también puede aportar energía. Recuerde que hay muchos géneros que pueden ayudar a despertar una emoción en concreto, la clásica aumenta la concentración, la balada el sueño; o la salsa, el rock y el pop aumentan la energía, mientras que el jazz es un gran estimulante para el cortejo amoroso. (Con información de Carlos Iván Hernández)
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Music: Babies love it
Reynosa, Tam.-
Research from Harvard Medical School, as well as different experts in neurology, affirm that listening to the favorite song reduces anxiety levels, also helps reduce levels of cortisol, a stress-related hormone, releases endorphins that act as natural painkillers, which reduce the pain of chronic diseases such as osteoarthritis or cartilage injuries.
Music strengthens the immune system, benefits the production of platelets, stimulates lymphocytes and cell protection against certain diseases.
But not only that, but it also protects brain aging: this is evident if you practice an instrument, in fact, a study in the journal “Frontiers in Human Neuroscience”, concluded that playing a musical instrument reduces the effects of mental deterioration associated with aging.
Long-term memory also benefits from music, as the acquired skills related to this field, be it dance, song or composition, remain in the brain even if it deteriorates.
Such is the case of the Spanish Marta Cinta, the first dancer of the New York Ballet in 1967, who suffered from Alzheimer’s, and without being able to walk, she was part of the “Music to wake up” campaign. She was placed on headphones where she began to play “Swan Lake” when she spontaneously began to interpret the dance to the letter, awakening her happiness for brief moments, before dying during the first confinement by Covid -19.
Music helps improve the cognition of children with autism, there is an improvement in social responses, communication skills, and attention span.
Premature infants have even been saved by music. Pediatric studies have seen their behaviors and eating patterns improve with live music, even helping them to continue breathing and not being so aware of their vital signs, due to their anticipated birth.
While it is clear that music relaxes, it can also provide energy. Remember that many genres can help awaken a specific emotion, the classic one increases concentration, the ballad the dream; or salsa, rock, and pop increases energy, while jazz is a great stimulant for courtship. (With information of Carlos Ivan Hernandez)


