Ciudad Madero, Tam.-
Un nuevo y alarmante testimonio se sumó a las denuncias públicas en contra de la Academia Doenitz (Academia Militarizada de Marina Doenitz), institución donde recientemente falleció la adolescente Dafne Quintos. Kevin Ortega, excadete del plantel, aseguró haber sido víctima de humillaciones, manipulación y malos tratos durante el tiempo que permaneció como alumno interno, además de afirmar que las versiones difundidas en redes sociales “son completamente ciertas”.
El joven relató a través de un video difundido en redes sociales que ingresó a la institución el 27 de abril de 2025 bajo la calidad de interno. Explicó que el reglamento establecía que los estudiantes con buena conducta podían salir una vez al mes para visitar a sus padres; sin embargo, en su caso esa promesa jamás se cumplió.
“A mi mamá le decían que yo aún necesitaba tiempo para mejorar como persona, cuando en realidad nunca tuve ninguna mala conducta. Lo hacían por dinero, ya que mi mamá les había dicho que yo sólo estaría un mes”, afirmó el exestudiante.


Testimonios y castigos dentro de la Academia Doenitz
Durante su estancia en la Academia Doenitz, dijo haber sufrido constante acoso, presuntos robos y faltas de respeto por parte del personal, señalando especialmente a una oficial identificada como Estrella.
“Todo lo que se dice en redes sociales es cierto. Si intentabas hablar, decir algo o buscar ayuda, siempre te decían que era tu culpa, que exagerabas, y de alguna manera te manipulaban para convencerte de que estás mal por querer protestar”, expresó.
Asimismo, recordó un episodio en el que, según relató, la oficial lo acusó falsamente de haber robado dinero con el único propósito de convencer a su madre de que permaneciera más tiempo internado.
“Una vez a la oficial Estrellita se le perdieron 5 mil pesos y me pidió personalmente que la ayudara a buscarlos. Después fuimos a la Dirección General y me pidió que revisara su bolsa. Mientras buscaba, vi de reojo cómo me tomó una fotografía. Esa imagen se la envió a mi mamá diciéndole: ‘Señora, encontré a su hijo robando. Necesita más tiempo para rehabilitarse’. Mi mamá sospechaba que inventaban cosas para que yo permaneciera más tiempo y así siguiera pagando”, relató.
Sobre la mencionada instructora de la Academia Doenitz, el joven aseguró que se trataba de una persona “cruel, fría, manipuladora, mentirosa y orgullosa”, señalando que tanto él como otros alumnos internos vivieron situaciones extremas.
“Los hacían dormir en la perrera y les provocaban un terror psicológico constante. Incluso una de mis excompañeras internas sigue ahí y no dudo que esté viviendo un infierno”, declaró, sosteniendo que dicha estudiante podría continuar siendo víctima de presuntos abusos, entre ellos cachetadas, humillaciones, amenazas y faltas de respeto.


Irregularidades y llamados a la justicia
Además, aseguró que anteriormente observó otros presuntos actos de maltrato dentro de la Academia Doenitz. “Antes ya habían bañado a niños con cubetas llenas de hielo, arriesgándolos a sufrir hipotermia porque era de noche y hacía mucho frío. Después los dejaron alrededor de media hora parados en el exterior”, afirmó.
Respecto al director de la institución, Jorge Luis Ponce, Ortega dijo que nunca tuvo problemas personales con él; sin embargo, consideró que desconocía gran parte de lo que ocurría dentro del plantel.
“Puedo confirmar que nunca estaba presente ni enterado de lo que pasaba ahí dentro, porque los mismos oficiales se lo ocultaban. Cuando quería hacer algo al respecto, ya era muy tarde”, señaló.
Asimismo, denunció que otro de los oficiales presuntamente tomaba fotografías a alumnas sin su consentimiento. “Él tenía dos teléfonos y cuando lo reportaron le revisaron el teléfono equivocado, así que nunca encontraron nada. Después de eso siguió tomando fotos a las alumnas. También había tablazos, novatadas, intimidaciones, agresiones y amenazas. Incluso a un niño lo amarraron, lo aventaron a la perrera y lo hicieron dormir ahí toda la noche; prácticamente era una jaula”, aseguró.
Finalmente, afirmó que el área de enfermería estaba de adorno, ya que presuntamente contaba con medicamentos caducados. Ortega hizo un llamado urgente a que más exalumnos alcen la voz.
“Esto debe difundirse porque sé que no soy el único que sufrió algún tipo de abuso. Hay cosas mucho peores. Les pido que compartan esto, que no dejen el tema y exijan justicia. Y si tú viviste algún tipo de abuso, no tengas miedo. Alza la voz. Todos los estudiantes merecen ser escuchados”, concluyó.
Fuente oficial de referencia: Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas


