Ciudad Victoria, Tam.-
La siembra del ciclo agrícola otoño-invierno en el norte de Tamaulipas enfrenta un panorama crítico, la combinación de escasez de lluvias, falta de financiamiento accesible y precios deprimidos de los granos ha provocado que más del 90 por ciento de la superficie programada aún no se haya sembrado, advirtió Juan Manuel Salinas Sánchez, gerente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas.
En entrevista, el dirigente explicó que, aunque el programa oficial de siembra marca avances, la realidad en campo es distinta debido a la falta de humedad generalizada en la región.
“No ha llovido de manera uniforme, hubo precipitaciones en diciembre, sí, pero fueron muy focalizadas, estamos hablando de apenas unas 30 mil hectáreas con buena humedad, cuando el programa contempla más de 380 mil hectáreas en total”, detalló.
Salinas Sánchez precisó que incluso en los distritos de riego la situación es limitada, en el Distrito 026, donde se concentra buena parte del riego agrícola, el avance no alcanza ni la mitad de lo programado.
“El avance de riegos anda alrededor del 40 por ciento. Son unas 26 o 27 mil hectáreas las que se han regado, y ya estamos prácticamente al cierre del riego de asiento, aun si se logra regar lo que está comprometido, difícilmente se llegará al 50 por ciento de la superficie prevista”, explicó.
El líder agrícola señaló que, de acuerdo con datos oficiales, al menos 80 mil hectáreas no tenían ningún trabajo agrícola realizado desde diciembre, lo que complica aún más la captación de humedad.
“Hay terrenos que solo tienen labores muy ligeras, como un rastreo o un bordeo, y eso no sirve para almacenar agua. Se necesita un barbecho o un subsuelo profundo para que la lluvia se quede en el suelo, sin eso, aunque llueva poco, no hay condiciones para regresar a la siembra”, apuntó.
A ello se suma que desde octubre no se registran lluvias significativas en varias zonas productoras, lo que ha dejado a los productores sin margen de maniobra.
Más allá del clima, Salinas Sánchez subrayó que la falta de recursos económicos es uno de los principales frenos para la actividad agrícola.
“Hoy no existe un banco que le preste directamente al agricultor, todo se hace a través de parafinancieras, bodegas y bancos, y cada eslabón cobra su propio interés, al final, los productores estamos pagando tasas del 21 o 22 por ciento, cuando bien nos va”, denunció.
Indicó que muchos productores ni siquiera tienen acceso a ese financiamiento, ya que no pertenecen a una comercializadora, y que incluso estas han reducido el ritmo de otorgamiento de créditos ante la caída constante de los precios de los granos. (Con información de Italia Soler / El Diario Mx)


