Ciudad de México.-
La Fiscalía General de la República (FGR), a través de la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) en Tamaulipas, destruyó 23 vehículos con blindaje artesanal denominados monstruos en cumplimiento del Programa Destino de Bienes y Objetos del Delito.
Los vehículos estaban relacionados con 21 expedientes y fueron presuntamente utilizados por miembros de grupos delictivos en la entidad.
Las unidades fueron aseguradas en diversas acciones coordinadas por el gabinete de seguridad del gobierno federal, por medio de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en colaboración con la Guardia Estatal.
La FGR señaló que durante la destrucción de los vehículos asistieron integrantes del Ministerio Público federal, quienes coordinaron la identificación y realizaron las diligencias, así como de peritos oficiales y personal del Órgano Interno de Control (OIC), para verificar el procedimiento en los términos de la norma aplicable.
Estadísticas de la Sedena proporcionadas a EL UNIVERSAL vía transparencia en agosto destacan que entre 2023 y 2024 hubo un incremento de 144%, es decir 169 vehículos monstruos asegurados; en 2023 registró 117 y en 224 con 286 incautaciones de unidades con blindaje artesanal. Las entidades donde se han registrado más aseguramientos son Tamaulipas, 305; Sinaloa, 84; Sonora, 55; Chihuahua, 19 y Guerrero con 17.
En tanto, de enero a junio de 2025 se documentaron 195 unidades, cifra que supera a todo 2023.
Autoridades consultadas, que omitieron dar su nombre, manifestaron que los primeros vehículos modificados por el crimen organizado al inicio de la guerra contra el narcotráfico en la década de 2000 utilizaban un blindaje artesanal, que consistía en placas de acero de distinto grosor soldadas a las carrocerías de camionetas y vehículos de carga. Este tipo de modificaciones se efectuaban en talleres clandestinos y los blindajes no alcanzaban el nivel suficiente para repeler el impacto de armas de alto calibre.
En la actualidad, expresaron, estas modificaciones se han profesionalizado y perfeccionado hasta alcanzar los niveles de blindaje V o VI que pueden resistir el impacto de granadas o de fusiles antimaterial calibre 50.
Las fuentes explicaron que para lograr estos blindajes, el tipo de material empleado es acero de alta resistencia, que se importa de Europa y Estados Unidos. Estos blindajes normalmente incluyen capas de acero, polímeros, fibras sintéticas como el kevlar y vidrio balístico, que dispersan la fuerza de los proyectiles y metralla.
Indicaron que debido a que los materiales de este tipo de blindajes están restringidos, las células delictivas optan por utilizar empresas fachadas para importarlos o comprarlos por separado a fin de armarlos en talleres especializados que se han popularizado en las filas del Cártel.
Así como en el tráfico de armas, pese a ser un mercado regulado en México por el Ejército, en Estados Unidos estos blindajes sí son comercializados y existen vacíos legales que llevan a su contrabando.
Las fuentes consultadas detallaron que un caso de esta sofisticación criminal se dio el pasado febrero en Villa Hidalgo en Jalisco, donde el Cártel fabricó tres vehículos con blindaje balístico con acero de alta resistencia, torretas para armas, sistemas poncha llantas y fondos para resistir el estallido de granadas de fragmentación.
Dato
* 195 camionetas monstruo se documentaron de enero a junio de 2025, superando así la cifra de 2023.


