México, D.F.-
La aplicación de impuestos a bebidas azucaradas como refrescos y productos con alto contenido calórico cumplieron con su objetivo de modificar los hábitos de consumo de los mexicanos, aseguró el subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Miguel Messmacher.
“Realmente lo que vemos es que ha habido disminuciones en el consumo de los productos para los cuales se establecieron estos impuestos que tienen que ver con bebidas saborizadas y alimentos con alto contenido calórico”.
Lo anterior, opinó, es una contribución importante para resolver los problemas de obesidad en el país, los cuales son bastante serios.
Precisó que la reforma hacendaria tuvo cierto impacto sobre el consumo al inicio del año, principalmente vinculado al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) establecido a bebidas y alimentos con alto contenido calórico, además del IEPS de carbono.
El funcionario señaló lo anterior, en el marco del Foro Internacional de Procedimientos alternativos de solución de diferendos en materia tributaria, organizado por la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon).
Abundó en entrevista que el objetivo de estos impuestos era modificar los patrones de comportamiento y de consumo de los hogares respecto a distintos productos que pudieran tener un efecto negativo sobre la sociedad y la salud.
“Si observemos disminuciones en el consumo en algunos de este tipo de bienes pero justamente ese era el objetivo de algunas de esas contribuciones”, señaló el funcionario.
Además, comentó que no han recibido ninguna propuesta de los legisladores para hacer modificaciones al IEPS de gasolinas y diesel, aunque si se les solicita alguna consulta técnica la analizarán.
Messmacher comentó que la SHCP buscará adelantar la renovación de la línea de crédito flexible del Fondo Monetario Internacional (FMI), que este año fue por 72 mil millones de dolares, y que vence a inicios del próximo año, de esta manera el país podrá mantener el acceso a la misma de manera permanente.
“La línea de crédito aún no se ha renovado, porque hay un proceso de revisión que se va haciendo en el Fondo Monetario Internacional mismo”, dijo al aclarar que no estamos cerca de que dicha línea pierda vigencia.
Sin embargo, previó que se cuente con dicha renovación antes de que concluya el periodo de la línea previa.
Esta línea de crédito con el FMI, añadió, junto con el nivel de reservas internacionales (de alrededor de 190 mil millones de dólares), contribuyen a que México enfrente mejor que otras naciones la volatilidad de los mercados financieros.
“Se ha venido trabajando en fortalecer de manera importante todo lo que tiene que ver con la liquidez en México”, subrayó; aunado a esos dos componentes, el sistema financiero tiene altos niveles de capital y de manera anticipada se adoptan medidas de Basilea III para asegurar su solidez y fortalecimiento.
De manera adicional, abundó que desde el punto de vista de finanzas públicas se sigue un estrategia de financiamiento rápido y ya se completó el que tenía que hacer el gobierno mexicano en mercados internacionales, mientras que en el ámbito doméstico se privilegia el aumento a la madurez de la deuda doméstica.
Con lo anterior, explicó, se asegura que las necesidades de financiamiento en el corto plazo sean moderadas y se puedan enfrentar de manera exitosa los períodos de volatilidad.
“Todo eso se ha notado en el hecho de que la volatilidad de las variables financieras mexicanas ha sido mucho menor, que la observada en la gran mayoría de los mercados emergentes”, incluso para el tipo de cambio, afirmó.


