Ciudad de México.-
Dos misiones de la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos, por sus siglas en inglés) están proporcionando nuevos datos sobre las lunas heladas con océanos de Júpiter y Saturno, lo que aumenta aún más el interés científico sobre los “mundos oceánicos” dentro de nuestro Sistema Solar y más allá.
Los resultados fueron presentados por los investigadores de la NASA que se obtuvieron gracias a la misión Cassini de Saturno y al Telescopio Espacial Hubble.
En los artículos, los científicos de Cassini anuncian que una forma de energía química que da origen a la vida puede existir en la sexta luna de Saturno, Encélado. Por su parte, los investigadores de Hubble evidenciaron la existencia “plumas” saliendo de la luna Europa de Júpiter.
“Esto es lo más cercano que hemos llegado, hasta el momento, a la identificación de un lugar con algunos de los ingredientes necesarios para un ambiente habitable”, dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas de la NASA con sede en Washington. “Estos resultados demuestran la naturaleza interconectada de las misiones científicas de la NASA que nos están acercando a responder si estamos solos o no en el Universo”.
El papel de los investigadores con la misión Cassini, publicado en la revista Science, indica gas hidrógeno, que potencialmente podría proporcionar una fuente de energía química para la vida, si se vierte en el subsuelo marino de Encélado con actividad hidrotermal en el fondo.
La presencia de un amplio hidrógeno en el océano de la luna significa que los microbios – si existen allí – y podrían utilizarlo para la obtención de energía mediante la combinación del hidrógeno con dióxido de carbono disuelto en el agua.
Los investigadores dicen que si las plumas y el punto caliente están vinculados, podría significar que el agua se dispersó desde debajo de la corteza helada de la luna y se está calentando la superficie circundante. Otra idea es que el agua expulsada por el penacho cae sobre la superficie como una niebla fina, el cambio de la estructura de los granos de la superficie y que les permite retener el calor más tiempo que el paisaje circundante.


