Monterrey, N.L.-
Recorre la ciudad en su bicicleta, cerca de la Colonia Vista Hermosa. Porta un penacho de plumas y no le importa que le digan que está loco.
“Sean felices, no el teman a nadie, solo a Dios; que se porten bien”, es su mensaje, mientras sonríe Jesús Moreno, también conocido como “El Señor de las Palomas”.
Dice tener familia, esposa e hijos pero no se quita su penacho de plumas mientras recorre las calles.
Señaló que anda buscando el pan de cada día, que tiene muchos estudios como “kinder terminado”, bromea.
“He visto gente catedrática que es más torpe que yo, el estudio bien de arriba, de la santa Palabra de Dios”, comentó.
Señaló que trabajó en Gobierno de Nuevo León, pero ya está jubilado y ahora “para pagarle al Padre todo lo que le agradezco, la familia, la salud, nunca acabo de pagarle”, por eso ama a las palomas.
“Mucha gente dice que estoy loco, que soy ridículo, Dios los bendiga por tomarme en cuenta; pienso que hasta que me muera voy a seguir así”, comentó quien tiene 66 años.
Anda en bicicleta porque está muy cara la gasolina, expresó con ironía.
Dice que viene recorriendo desde el centro de Monterrey por la calle Arteaga, aunque una casa de la Vista Hermosa tiene un póster con su rostro.
No pide limosna, porque “está muy difícil la situación, prefiero que vivan en paz y cuiden su economía; porque la plata es del César, pero el poder y la eternidad es de Él (Dios)”.
Reconoce que lo conocen como “El Señor de las Palomas, “El Señor de los Gorupos” o “El Zopilote Vengador”, admitió que antes era indigente, pero ya tiene una familia, con esposa, un hijo de 44 años y un nieto de 20.
“Ya estamos en la última etapa de la vida, hay que disfrutarla como si estuviéramos en Los Cabos”.



