“Las injusticias joden”: Ponce

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México, D.F. / Noviembre 8.-
Convencido de que su actuación dominical en la Plaza México merecía una posición mejor en la estadística, el español Enrique Ponce censuró —veladamente— la forma en que el juez Gilberto Ruiz Torres le mostró los pañuelos desde el palco. El de Chiva sólo cortó una oreja, al segundo ejemplar de su lote.
“Las injusticias joden”, subrayó el valenciano mientras abandonaba el coso por el mismo patio de cuadrillas por el que Arturo Saldívar era sacado a hombros, después de agenciarse un rabo y cuatro orejas.
“El primero era de dos orejas y me han dado una y, del otro, la pena fue el pinchazo, porque pienso que también hubiera sido de dos orejas”, señaló el maestro a propósito de la faena que firmó ante el astado del hierro de San Isidro que regaló y al que pasaportó al segundo viaje, tras señalar un pinchazo en lo alto.
“Ha sido una tarde para analizarla, de dos faenas grandes que no se ven reflejadas en el número de orejas, pienso que ha sido una tarde que podía haber sido de cuatro orejas”, dijo.
“Quizá por el pinchazo al segundo se hubiera quedado en tres, pienso que la oreja a ese toro podía habérmela concedido y, al final, la tarde se ha quedado en una. No se refleja el resultado de la tarde”, insistió el diestro, visiblemente inconforme con la raquítica cosecha de trofeos en la apertura de la Temporada Grande 2011-12 de La México.
“Me da igual una oreja más que menos, pero, cuando uno está tan entregado como yo he estado y con un toro que no quería tampoco embestir, creo que eso es lo importante. Da igual lo que me den, una oreja más, una menos, pero las injusticias joden”, recalcó el torero.
El ibérico apadrinó la confirmación de alternativa de Diego Silveti, ante el testimonio de Arturo Saldívar. Una tarde que comenzó cuesta arriba para la figura española, pues aguantó los abucheos de los aficionados que consideraron que su primer enemigo era justo de presencia.
“Es normal que me exijan después de 20 años viniendo y de las faenas que he hecho aquí, pero la gente me quiere y se ha visto con los ólés tremendos, lo que pasa es que me exigen más que a nadie, es normal”, finalizó.

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