Monterrey, N.L. / Febrero 19.-
Dicen que quien no ha tenido una experiencia especial con un taxista, no ha vivido. Esta persona al frente de un medio de transporte público es como el helado, que existe de cada sabor conocido en el mundo.
Alguno es serio, quien cuenta una anécdota, o parte de su experiencia o los risueños con un chiste para pasar el tiempo y alegrarse la vida tanto de él como de los pasajeros.
Quien obedece las reglas de conducir, quien ni siquiera las conoce, al que podría rebasar una bicicleta, o el que conduce como piloto de fórmula 1 y ha estado a punto de matar a más de un par de transeúntes.
Para muchas personas son lo que se podría considerar un mal necesario, pero ellos también tienen su punto de vista, que vale la pena considerar.
En este caso, Manuel López, taxista durante más de 10 años, ofrece algunas respuestas a preguntas que seguramente más de alguno se ha hecho.
-¿Qué tan difícil es ser un taxista en una ciudad como Monterrey?
-Ser taxista no es fácil, así sea una ciudad grande o una chica, siempre se encuentra uno sus retos. Yo he podido ver muchos cambios en la ciudad, me han tocado buenos y malos tiempos, y todo siempre cambia. Ahora bien, Monterrey no deja de crecer, ese es el principal problema, siempre va a haber una persona que te mencione calles, colonias o sectores que igual y tú no sabías que existían, y terminas perdiéndote con ellos porque la ciudad no tiene ningún orden, y luego está el asunto de que cada día hay más carros en Monterrey, no dejan de salir y salir más, y también hay más y más taxis, entonces hay menos gente, y el moverlos es más difícil debido al tráfico.
-¿Pero supongo que algo se debe de ganar, para que sea una buena opción de trabajo?
-Pues mira, ganar mucho creo que nadie lo hace, el asunto aquí es que en el taxi vas a ganar realmente de acuerdo a tus ganas de trabajar, por un lado, y a la suerte que tengas ese día. Lo mejor que te puede pasar es que te toque siempre carro ocupado, que en cuanto bajas a una persona tienes a otra preguntándote si se puede subir, porque entonces no gastas gasolina en la calle a lo tonto y vas juntando tu lanita, pero habrá días que estés sufriendo metido en el taxi de sol a sol y no saques ni para rellenar el tanque, entonces todo es cuestión de cuanto trabajes, y de que diosito te eche una mano y te ponga los clientes.
-¿Y cuáles son las ventajas de ser un taxista?
-Pues en primera que lo que ganas es para ti, si no trabajas en un sitio tu dinero te lo llevas integro a tu casa, y ya luego ves como lo administras para que rinda. La otra ventaja que yo le veo es el hecho de que no tienes jefe, ni grupo de trabajo ni a otras personas que puedan ayudarte, pero que probablemente te echen todo a perder. Si te va bien, es por qué hiciste las cosas bien, y si no, no tienes a quien echarle la culpa ni quien te señale, más que tu mismo.
-¿Entonces, es un buen trabajo para realizar?
Mira, a mi desde pequeño me enseñaron que todo trabajo mientras sea legal te ennoblece, y en eso creo, muchas gentes siempre van a buscar el modo de ganar dinero rápido y sin trabajar, ni estudiar, y por eso se meten a vender calles o se ponen a asaltar gente, pero si las otras personas ya trabajaron por tener lo poco o mucho que tengan, no creo justo que llegue yo y se las quite, sin importar cuanta hambre tengas, siempre hay opciones. El ser taxista es trabajar duro, y siempre darle a la gente el trato que se merece y de la forma que se merece. Ser taxista es tan buen trabajo como cualquier otro.
-¿Pese a la imagen de cafres al volante y a los malos modos que reciben de los demás?
-Eso ya es cuestión de cada quien, yo trato de relajarme, si quieren echarme su carro, o quitarme el pasaje, o se me meten a la brava es su bronca, alguien se los hará más adelante, o si tienen suerte no, y se evitarán el sentir lo que uno siente y piensa cuando te hacen esas cosas. Ya si creen que soy un cafre o no, eso depende de cada quien, todo trabajo es así, siempre la gente buena se mancha por lo que hace la gente mala, pero si sabes que estás haciendo bien tu chamba, y estás siguiendo las reglas, mejor deja pasar las cosas que te digan, y todo saldrá bien.
Redactó Oscar Javier Flores, alumno de LCC del ITESM.-


