Pekín, China / Julio 19.-
El vicepresidente chino, Xi Jinping, pidió “destruir” las fuerzas separatistas lideradas por “el grupo del Dalái Lama”, en una visita al Tíbet para conmemorar los 60 años de la anexión del territorio al gigante asiático.
“Debemos luchar contra las actividades separatistas del grupo liderado por el Dalái, tomar medidas que solucionen los problemas de raíz, y destruir cualquier intento contra la estabilidad en el Tíbet y contra la unidad de la madre patria”, dijo Xi desde Lhasa, la capital provincial, en un discurso por televisión.
Xi, quienes los expertos sitúan como próximo presidente chino cuando a mediados de 2012 Hu Jintao abandone el cargo, aseguró además que el Partido Comunista de China ha sido el factor clave para “la liberación pacífica del Tíbet”, terminología con la que la propaganda oficial se refiere a la anexión militar del Tíbet en 1951.
“El desarrollo extraordinario de los últimos 60 años indican de manera irrefutable que sin el Partido Comunista de China no hubiera habido un nuevo país, ni un nuevo Tíbet”, agregó.
Región estratégica por sus recursos y localización geográfica situada en la frontera occidental de China, Tíbet fue anexado a la República Popular de China en 1951, después de que tropas militares invadieran la región.
En 1959 el Dalái Lama se exilió a la india después de que fracasara una revuelta tibetana contra el dominio chino, y creó en la ciudad de Dharamsala el gobierno tibetano en el exilio, que Pekín acusa de instigar protestas y promover el terrorismo.
Desde entonces, los incidentes se han repetido en esta provincia que en marzo de 2008 fue escenario de revueltas iniciadas por los monjes budistas y desembocaron en violencia interétnica entre tibetanos y chinos de la etnia Han, mayoritaria en china.
La visita de Xi se produce apenas tres días después de que el presidente estadounidense, Barack Obama, se reuniera con el jefe espiritual budista, lo que fue calificado por Pekín de “grosera injerencia”.


