Guadalajara, Jal. / Julio 13.-
Basta su sola presencia para que el entrenamiento de Chivas se revolucione. Es suficiente su sencillez para que los aficionados se vayan con una sonrisa.
Javier “Chicharito” Hernández, el futbolista mexicano del momento, se presenta sorpresivamente este martes en la práctica del Rebaño Sagrado, en Verde Valle, donde demuestra, con hechos y no palabras, que es el mismo joven humilde que se fue hace un año al Manchester United.
Luego de marcar 20 goles en su primera temporada con los Red Devils y conquistar con la Selección Mexicana la Copa Oro de la Concacaf, “Chicharito” disfruta de un periodo vacacional en Guadalajara y aprovecha para visitar a sus amigos en el equipo que lo vio nacer.
Llega poco antes de comenzar la práctica, a las 10:00 horas. “Tocaron a nuestro vestidor y vimos que era una sorpresa muy agradable, lo tuvimos ahí un rato”, relata el técnico rojiblanco, José Luis Real. Después, Hernández Balcázar acompaña al equipo a la cancha número dos. Sus ex compañeros le aplauden. “Chicharito” se sienta junto al campo y observa el entrenamiento.
Cuando abandona la cancha, los niños de escuelas rojiblancas que presencian la práctica se emocionan al ver a su ídolo de cerca. Hernández no adopta poses. Se frena ante los chicos, sonríe y firma camisetas rojiblancas, pósters, banderas, zapatos y hasta teléfonos, estampa su autógrafo donde se pueda.
En el vestidor espera a que termine la práctica. Ahí lo alcanzan sus ex compañeros rojiblancos. “Platicó con todos y eso nos da mucho gusto por la confianza que le tenemos, por la emoción que nos hace sentir; cada sábado a las seis o siete de la mañana estamos al pendiente siempre para verlo”, explica El Güero Real.
“Pero para él es igual, porque nos comentaba que le toca desvelarse para ver a Chivas. Platicó con el cuerpo técnico, con el staff y jugadores. Hubo oportunidad para que los niños de fuerzas básicas lo saludaran. En Chivas tenemos el privilegio de contar con un jugador tan destacado de visita, eso nos motiva”, explica el técnico.
Verde Valle es su casa. Es el hijo pródigo que llega de visita. Por eso, su presencia se prolonga. El entrenamiento rojiblanco termina cerca del mediodía. Javier sale hasta las 14:00 horas. “Al Chicharito casi lo tienen que correr”, menciona Real entre risas, y los aficionados lo despiden con gritos de “¡Eres grande!”.
Pero aunque su humildad se mantiene, el futbol trae consecuencias en la vida de una estrella de su magnitud. Ahora, “Chicharito” se transporta en camioneta blindada, que lo espera ya en el estacionamiento de Verde Valle. Sobre el vehículo, aguardan dos personas encargadas de la seguridad del delantero mexicano.
Cuando se dirige hacia el vehículo, decenas de aficionados que ansían verlo de cerca comienzan a gritar, y una vez más les dedica el tiempo necesario.
Visita “Chicharito” Hernández a ex compañeros Chivas


