La ex panista Brenda Velázquez tiene para escoger a dónde irse; lo cierto es que era una carta fuerte de los albiazules que tal vez dejaron ir o tal vez se les fue de manera súbita e inesperada.
Ya se veía venir, aunque creo que fue precipitado de su parte, pues no creo que no anotarla en las presentes elecciones a una candidatura para el Senado haya sido para no apoyar su carrera, sino por el estado en que se encuentra, a pocos días de haber dado a luz.
Me gustaba como destacaba por ser una mujer inteligente, fuerte y decidida; además, que, aunque no la conozco, al ser joven aún tenía mucho camino azul por recorrer, pero decidió cambiar a uno distinto.
Ahora que la sociedad está más abierta a los cambios y su carrera ya está colocada, lo más probable es que le vaya bien en donde se postule.
Sigo pensando que fue muy precipitado su cambio, pero el ruido que ha hecho en los medios por pasar a ser víctima de una supuesta discriminación hacía la mujer, le puede jugar a favor.
Lo que se ve es que los líderes del Partido Verde no desaprovecharon la ocasión para llevarse a una política que brilla con luz propia y que tiene mucho futuro, ahora hay que ver si no le quedó chico el partido.
Hoy los votantes ya la reconocen por las credenciales con las que cuenta y se ve que es aguerrida y va a estar con todo en su campaña donde tiene competidores fuertes como Samuel García e Indira Kempis, además del albiazul Víctor Fuentes.
Tal vez su cambio fue precipitado y tarde. Esperemos que le funcione y pueda continuar su carrera política desde cualquier trinchera donde decida, ya que ahora que están de moda los cambios de bandera, también podría funcionarle ser independiente o ir a registrarse en otro si así lo quiere.


