Monterrey, N.L.-
La tormenta tropical que azotó el 21 de septiembre, durante diez horas, a Culiacán, entre otras ciudades de Sinaloa y Sonora, inquietó sobremanera a Gaby Lozoya Gaxiola, “la chica del clima” de Televisa Monterrey, pues temía que su familia resultara afectada por los ríos de agua que inundaron su tierra natal, “pero afortunadamente a los míos no les pasó nada, aunque es de lamentar tanta desgracia que sufrieron miles de personas con este fenómeno natural tan raro en la región”, dice la guapa mujer que cada día madruga para dar el pronóstico del tiempo en el programa matutino de noticias.
Gaby, en efecto, es originaria de Culiacán, pero ya tiene cinco años en Monterrey, que le abrió sus brazos desde mayo de 2013 en que fue contratada por recomendación de Mauro Morales, después de severas pruebas de audición.
Curiosamente los estudios profesionales de la hoy famosa difusora de “las noticias del cielo” la llevaron a obtener el título en Administración Industrial en la Universidad de San Miguel, pero desde el 2011 pasó las pruebas en el Grupo Pacífico para ser la titular del programa del clima en el canal 13 de Culiacán.
“Y resulta que me enamoré de este trabajo, pues se veía por internet en Sonora, Sinaloa, Yucatán y Quintana Roo, igual que en Monterrey, donde Mauro Morales juzgó que podía formar parte de su equipo y me llamó”, comenta todavía con el sabor de la sorpresa por la oportunidad que aprovechó de inmediato.
“Vine a hacer las pruebas de rigor”, añade con una sonrisa de satisfacción. “Regresé a Culiacán y a las dos semanas ya estaba firmando mi contrato aquí, adaptándome muy bien al ambiente de trabajo de la empresa y a la ciudad”.
Desde entonces su horario tempranero la hecho vivir algunas anécdotas especiales, como cuando en las primeras horas del 17 de enero último cayó nieve en el centro de Monterrey y su automóvil comenzó a tapizarse del blanco manto, igual que los otros vehículos estacionados alrededor de Televisa Monterrey, al grado de que el espectáculo fue motivo de algarabía y grabaciones de todos los compañeros.
Y quién iba a decir que ese 21 de septiembre pasado en la madrugada, también una de esas “noticias del cielo” la sobresaltaría al levantarse a trabajar y enterarse que desde las dos de la mañana no dejaba de llover en Culiacán, donde vive su familia, y ya para las 10:00 horas corrían las versiones de personas desaparecidas, barrios inundados y pérdidas materiales cuantiosas. “Llamaba continuamente y me entristeció saber lo que había sufrido tanta gente”, rememora.
Gaby no se inhibe al dar cuenta que no todo mundo valora este trabajo del pronóstico del tiempo porque se le asocia inclusive con la exhibición de algunas partes del cuerpo femenino, pero ella está consciente de la gran responsabilidad que es aprovechar las nuevas tecnologías y manejar los aparatos de la metereología de punta a fin de ser lo más certera posible en la información del clima que tanto le sirve a infinidad de personas.
“Llego desde las cinco de la mañana cabalmente a preparar todo el material y gráficas, porque sé que no debo improvisar, pues está en juego mi credibilidad y la de la empresa, además de que la competencia también te obliga a seguir estudiando todo lo que tiene que ver con esta actividad”, expresa con plena convicción su parecer a este respecto.
Igualmente admite que es imposible tener un guardarropa especial donde almacene el vestuario que es diferente cada día, pues dice que los patrocinadores son los encargados de surtirla de prendas que ella regresa luego para recibir una nueva dotación en determinado período.
“Espero seguir muchos años más haciendo lo que más me gusta, sin olvidar lo que inicialmente me llevó a estudiar Administración Industrial, para ser fiel a esa vocación como profesionista de una carrera bien acreditada”, remató Gaby esta entrevista.



