Inglaterra.-
“Phoebe”, una tierna perrita maltes de 14 años con cáncer terminal, fue llevada por su ama a la última cena antes de morir en un lujoso restaurante en Chichester, West Sussex.
Elaine Potter, la dueña de la tierna mascota, decidió darle un regalo a su amada perrita que la había acompañado durante 14 años.
Aunque la mujer de 50 años estaba devastada por saber que se acercaba el tiempo de despedirse para siempre de su compañera terrier maltés.
“Phoebe” disfrutó un ‘filet mignon’, junto con su dueña quien había decidido ponerle fin al sufrimiento de la perrita luego de haber luchado contra el cáncer durante 8 meses.
“Tenía un bulto canceroso y problemas para respirar cuando estaba acostada y dormía todo el tiempo. Sabía que era hora”, expresó la cuidadora con tristeza.
Elaine no quería ni podía dejar que su cachorra siguiera sufriendo por el cáncer por eso pensó en despedirla y decidió llevarla a disfrutar de una deliciosa cena antes de dormirla.
“Primero había pensado en un pollo rostizado, pero luego pensé ella merece más”, relató.
Su dueña eligió el lujoso restaurante Earl March, en Chichester, West Sussex, y mientras “Phoebe” disfrutaba de un filet mignon, en una mesa frente al fuego, mientras Elaine no paraba de llorar desconsoladamente.
Los empleados del restaurante observaron la escena y cuestionaron a la señora por su tristeza y ella les contó de la terrible situación por la que pasaba su perrita.
El personal accedió a servirle la comida sobre la mesa en un plato personalizado de plata a “Phoebe”.
Gran sorpresa se llevó la señora al pagar la cuenta, ya que el personal del establecimiento estaba tan conmovido con la historia de “Phoebe” que decidieron hacerse cargo pago ellos mismos, abrazando con ternura a la cachorra, que luego de cenar acudiría a descansar del dolor.
Elaine describió el camino hacia la veterinaria como ‘lamentable’, ya que emprendería el viaje más largo de su vida para que Phoebe se durmiera.
“Puse mi rostro justo frente al de ella. Fui lo último que vio”, narró.
En memoria de la pequeña “Phoebe”, Elaine y su hijo utilizaron las cenizas de la perrita con tinta, para tatuarse en su espalda con la figura de su patita.
Con información de Noticieros Televisa, The Mirror y La República.


