Teudis Manuel Boris Sánchez asegura haber estado encarcelado durante casi dos años en Bayamo, provincia de Granma, por oponerse a un régimen del que logró escapar en 2017.
Reynosa, Tam.-
En un puesto de comida, donde temporalmente trabaja para sobrevivir como migrante en la frontera de Tamaulipas, México, uno de los miles de cubanos que han logrado salir del país esperando una oportunidad de asilo político en los Estados Unidos habla de la persecución que sufren quienes no están de acuerdo con el gobierno de Cuba.
“Yo estuve preso por la dictadura a causa de un supuesto delito que nunca me comprobaron, que es salir ilegal del territorio nacional. El mayor de la Seguridad del Estado, José Ernesto Sánchez Serrano, en combinación con la fiscal Yenisey González Rodríguez, se encargó de amedrentarme y enviarme a prisión.
“Él me dijo que me metería preso porque la fiscal era su mujer y cumplió con sus amenazas. Me tuvo siete meses en la prisión provincial de Las Mangas sin petición fiscal. Hasta ese plazo me llevaron hasta Manzanillo para celebrar el juicio y fui sancionado con un año y 10 meses”, expresó Teudis Manuel Boris Sánchez, que desde el extranjero sigue señalando al gobierno de Cuba como “totalitario y criminal”.
El entrevistado aseguró que el problema por el cual lo encarcelaron comenzó en un mercado municipal, por una reyerta verbal con los empleados de la dictadura.
“Como siempre vivimos en colas comprando comida y artículos de aseo personal es común observar las aglomeraciones de gente. Había ahí dos policías y uno de ellos dijo: ‘Acomódense ahí porque para esto el dios de nosotros, Fidel Castro, les dio educación gratuita’ y yo le dije que no confundiera a Dios con el diablo.
“Y por eso estuve 22 días encerrado en una celda sin atención médica ni nada. Todavía me quedan secuelas de la golpiza que me dieron con un golpe en la cabeza fulminante, tanto así que del lado izquierdo tengo el chichón que nunca se me bajó”, señala.
EN LA DISIDENCIA
En palabras de Boris Sánchez, le juzgaron en dos ocasiones y lo acusaron por desacato de autoridad, por expresar lo que él sentía, ya que él es militante del partido Cuba Independiente y Democrática, fundado en 1980 por el opositor Huber Matos en Venezuela.
Fue en 2017 cuando logró escapar del país antillano. Transitó por Guyana, luego por Brasil y se estableció temporalmente en Uruguay. Posteriormente se desplazó a Nicaragua, Honduras, Guatemala y en 2019 llegó a México.
“Pasé mucho trabajo para llegar aquí. En muchas ocasiones sin dinero, con Dios por delante, que siempre anduvo conmigo a mi lado. En Cuba trabajaba por cuenta propia y hacía mucho que dejé de emplearme con el Estado, debido a su régimen de explotación.
“Siempre me defendí y me dediqué mejor al comercio, a las artesanías; trabajé como talabartero, zapatero y en las manualidades. De esa manera es que saqué adelante a mi familia, pero tuve que salir de Cuba porque el régimen no deja desarrollarse políticamente.
“Y no le dan oportunidades a uno para nada. La ideología mía no coincide con la del régimen de los Castro, por eso estoy aquí, tratando de llegar a los Estados Unidos”, expresó el también militante del Partido Nacionalista Cubano.
En la frontera de Reynosa Teudis Manuel ha desempeñado varios empleos para poder mantenerse a la espera de su proceso de asilo político en la Unión Americana.


