Minneapolis, E.U.-
Una gran ola de críticas está despertando la muerte de un ciudadano afroamericano cuando un policía de Minneapolis, Minnesota, le cortó la respiración con la rodilla en su cuello.
La víctima respondía al nombre George Floyd y en las sensibles imágenes –que circulan en los principales noticieros del país– puede observarse cómo el público que presenciaba el arresto le advertía al oficial que lo estaba asfixiando.
El mismo George, quien aparentemente había sido detenido por una supuesta falsificación para comprar comestibles, pidió ayuda desesperada mientras estaba en el suelo, diciendo que no podía respirar y pocos minutos después perdió el conocimiento.
Al mismo tiempo que las personas del lugar filmaban el momento con sus teléfonos celulares, pedían que mejor le pusieran las esposas, ya que el ciudadano afroamericano no estaba poniendo resistencia, pero fueron ignoradas.
Instantes después George había perdido la vida. Los cuatro policías que participaron en la detención fueron cesados y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) ya inició una investigación.
El acontecimiento ha desatado una serie de protestas públicas en las calles de Minneapolis, exigiendo cargos para los responsables, así como la revisión de protocolos policiales para evitar nuevos casos de fuerza exabrupta. La familia de George Floyd demanda justicia.



