Hemos hablado mucho de los duros golpes que la pandemia y la cuarentena con su aislamiento y cierres, han asestado a la salud y a la economía. El virus ha dejado a su paso profundas heridas y graves secuelas. Pero el golpe que le ha dado a la educación parece fulminante y sus efectos perdurará por décadas. El cierre de las escuelas y la tremenda alteración que sufre el sistema educativo será sumamente dañino.
Con orgullo les digo que el Canal 28 aquí en Nuevo León fue pionero en impartir clases por televisión y redes sociales a través de sus programas EscuelaTV desde el inicio de la cuarentena. Ahora, resulta bueno sin duda el que todas ls cadenas de radio y televisión a nivel nacional, se sumen en un esfuerzo conjunto con la Secretaría de Educació y el Gobierno Federal y transmitir las clases del ciclo escolar próximo a iniciarse para los estudiantes de todos los niveles, en varios idiomas incluyendo diversas lenguas indígenas. Es bueno porque no hay nada más que se pueda hacer al respecto para medio mantener el flujo de la educacion. Pero aun así el resultado será catastrófico. Asumimos que todos los niños mexicanos tienen televisión en su casa, que todos tendrán acceso a computadoras con Internet, (las casas de empeño están llenas de televisiones y computadoras que la gente empeña por dinero para comer); que todos tienen madres y padres dispuestos con capacidad y con posibilidades de suplir la función rectora y docente de sus maestros otrora presenciales. Asumimos que, así sobre la marcha y contra-reloj, se puede diseñar un programa de educación a distancia para cada nivel escolar y esperamos que sea efectivo….Pero no hay nada más que se pueda hacer. El golpe será rotundo y sus ecos alcanzarán a varias generaciones. Si la crrisis económica nos hará pobres, la crisis educativa nos hará miserables.


