Monterrey, N.L.-
A pocos días de cumplirse un año de la llegada del Coronavirus a la entidad, el Parque Fundidora sigue adoleciendo los estragos derivados de la crisis sanitaria.
Lo que alguna vez fue un espacio que albergaba eventos recreativos/culturales o donde miles de personas se reunían o acudían a ejercitarse , al día de hoy prácticamente es un “lugar fantasma”.
Durante un recorrido realizado por Hora Cero, se pudo apreciar una notoria ausencia de visitantes, aunado a las bajas temperaturas derivadas del inminente Frente Frío #36.
Tan marcada era la falta de ciclistas y corredores, de los cuales se contabilizaron menos de una decena, que incluso abundaron más patos y gansos, así como empleados de limpieza.
En el trayecto, destacó la presencia de una solitaria mujer, quien se encontraba arropada bajo una gruesa cobija azul con blanco, a la altura de un kiosko cercano al Salón de la Fama del Béisbol.
Por su parte, el Paseo Santa Lucía mantuvo la misma tónica que el emblemático parque, desolado y siendo el reflejo de una sociedad adaptada a la nueva normalidad.
Asimismo, las “aguas verdes” persisitieron, producto de un evidente descuido y falta de mantenimiento del caudal que adornaba el camino del paraje turístico.
Cabe destacar que durante el transcurso de la pandemia, el Parque Fundidora estuvo cerca de cerrar sus puertas definitivamente ante la falta de recursos e inclusive sus directivos exhortaron a la población a sumarse para salvar el recinto.










