¿A poco te sorprende brody que me bañe a jicarazos?
En el pueblo allá en Higueras, Nuevo León, cuando no había presión de agua, teníamos la opción de bañarse con una tina de agua, usando una jícara, una pieza redonda partida a la mitad para mojarte el cuerpo, así como para quitarte el jabón y quedar como nuevo.
En estos días debido a la escasez del vital líquido en la metrópoli de Monterrey, no se asusten si vuelven los tiempos de los años sesentas.
Alguno dirá, ¿cómo si lo que sobraba el agua? Los vecinos de la calle Escobedo y Espinoza barrían la banqueta a manguerazos y “naiden” les decía nada. Era común que salieran en la calle a mojar sus banquetas, mientras se sentaban en mecedoras de metal y saludaban a la gente que pasaba por el lugar.
Por cierto esta práctica sería ideal acá en la border, porque como que se junta mucha tierrita, pero no con el chorro a todo lo que da, sino con una tina, sólo mojando un poco el piso, usando la mano como cuchara, abierta, para que escurra el agua. Pero bueno, ya me conformo con que barran un poco acá, porque ya saben los memes de “Reynosa la polvosa”, ni cómo ayudarlos.
Hasta la Rosa María sale a la calle a echar un poco de agua a nuestras plantas, eso sí con moderación, con tal de echar dejar limpia el exterior de nuestra casita.
Volviendo con lo de la escasez de agua, porque no sé si ya vieron las fotos en las redes de la Presa La Boca, donde antes corrían lanchas y te sentías casi como en alta mar, en las orillas hay decenas de restaurantes de pescados y mariscos, y qué decir de las casonas que presumían tener una vista envidiable como si estuvieras en Los Cabos, bueno casi.
No sé ‘ora qué harán los propietarios de esas quintas, porque ya no podrán regar todos los días sus jardines pa’ tenerlos siempre verdes.
Ni qué decir cuando están en la regadera o jacuzzi, esperando que salga el agua caliente, que siempre se tarda y se desperdicia en gran cantidad el líquido.
Les repito que se ahorrarán mucho del recibo de la casa usando el método de la jícara, por cierto pueden ponerle una resistencia que te la venden en Soriana y te calienta una cubeta completa, si la necesida’ de estar esperando mucho timepo. Y les aseguro: con sólo una de esas, que será como un galón de agua les completa para darse un buen baño.
Me imagino la cara de horror de mis tres lectores al pensar usar la técnica como si estuvieras en Güémez, pero la mera verda’ no le piensen mucho, de que funciona funciona.
Lo “mesmo” con sus descargas del excusado, ya inventaron los que usan media carga y carga completa, pa’ que no desperdicien tanto. En estos días en las redes hay quien sugiere no “bajarle” al baño durante tooooda la noche.
Si usté’ es como medio azucarado (lo del humor es otra historia) y se levanta de tres a cuatro veces en la madrugada, pos imagínese la peste, perdón por decirlo, pero así se llama, mi sugerencia es simple: no tome muchos líquidos antes de dormir, así le ayudará a su mecanismo biológico a que no lo lleve tanto al WC.
Quiero pensar no solo en las casas, sino también en las empresas, las maquilas, los clubes deportivos con grandes albercas, los hoteles, en verdad, qué han hecho pa’ ahorrar que no haya tanta desperdiciadera de agua.
Si apenas en mi casa, mi mamá Esther de 92 años, la veo en la madrugada cerca de la cinco de la mañana en la cocina haciendo un ruidazo de aquellos. Apenas lavando dos cucharas con el grifo todo abierto.
– Mamá, no desperdicie tanto el agua. ¿No ha visto las fotos que se está secando la presa?
– Sí…. y ahora sucede que tú me vas a enseñar a lavar los trastes.
Y la mera verdad, está canijo hacer una cultura del ahorro, imagínese a nivel global en todo el estado.
Mientras tanto, brody no “peles” los ojos que esto del agua está que arde. No sé si recuerdes aquel comercial de la tele de “¡Amanda, ciérrale al agua!” de 1984. Porque la verdad “te la estás acabando…”.


