FOTOS: ANDREA JIMÉNEZ
Guadalupe, N.L.-
Los Rayados del Monterrey no le pudieron hacer daño en casa al Pachuca y quedan eliminados del torneo ante su afición.
La mesa estaba servida desde un inicio pues el Gigante de Acero producía un estruendo ensordecedor que ponía de nervios a propios y extraños.
Rápidamente Rodrigo Aguirre probó suerte con un zurdazo al que Oscar Ustari dio salida hacia un costado.
Para antes del primer cuarto de hora, Ustari tuvo que volar para mandar a córner un remate casi accidentado de Rogelio Funes Mori que llevaba sello de gol, pero el lance fue preciso.
A partir de ello, el juego de los Rayados de Vucetich se hizo más directo, mientras que Pachuca aguardaba hasta el medio campo y de vez en cuando salían a presionar y era aprovechado por los locales para salir en largo.
Rodrigo Aguirre lo volvía a intentar de media distancia y el guardameta tuzo cedió el rebote, pero valiente metió el manotazo ante Funes Mori que llegaba cazando el gol.
El equipo de la Bella Airosa sabía a lo que venía, a sabiendas de la diferencia en el resultado, cualquier momento y lugar de la cancha eran buenos para quemar algunos segundos, quién más lo aprovechaba era Ustari que en cada centro al área que anticipaba, se recostaba.
Nos fuimos al descanso con un Monterrey que bajó de intensidad y que se desesperaba cada vez más ante la ausencia de oportunidades claras. Comenzó la parte complementaria con una ligera llovizna que hacía más riesgoso cada intento de disparo y así lo aprovechaba Aguirre en dos ocasiones, mismas que reaccionó Ustari.
El tiempo transcurría y la esperanza comenzaba a disminuir y era notorio en afición y jugadores, pues ni el sonido local lograba generar impacto.
‘El Rey Midas’ movió a sus piezas con la intención de ir al frente, tanto que Montes terminó como centro delantero. Ya en el tiempo de compensación, una escapada de Avilés Hurtado, quién ingresó de cambio, provocó un penal que el mismo colombiano se encargó de mandar al fondo para el único gol del partido y el 6-2 global.
El festejo de Hurtado provocó el descontento de la afición que se metió con el futbolista y desencadenó una serie de empujones e insultos entre los futbolistas de ambas escuadras.
El tiempo se agotó, ni los cambios, ni la afición, ni la localía pudieron quebrantar el arco de Oscar Ustari quién fue figura y mandó a Rayados de vacaciones.










