Era un partido fácil y de tres puntos, de mero trámite para los felinos al enfrentar a los Xolos de visita.
Pero Diego Cocca y sus pupilos no pudieron mostrar el poderío y contundencia que habían tenido en sus dos partidos anteriores, y gracias a una gran jugada individual de Gignac lograron conseguir un sufrido empate ante el supuestamente inferior equipo de la frontera.
Incluso las asistencias y llegadas de gol más claras las tuvieron los Xolos, pero fallaron increíblemente ante el ‘Patón’ Guzmán, perdiendo así la posibilidad de vencer al cuadro visitante.
Tigres tuvo la total posesión y control del balón, más la creatividad y asistencias de Carioca y Quiñones brillaron por su ausencia.
Esta vez estos dos jugadores no lucieron con asistencias de gol ni con la magia de la creatividad con el balón.
La opción mas clara de gol del equipo felino fue un remate de los llamados ‘a boca de jarro’, pero el arquero Rodríguez hizo una atajada fenomenal.
Se confirma otra vez el dicho: “En fútbol no hay enemigo pequeño”.
Los Tigres creyeron que las estadísticas les darían otra contundente victoria, pero en las pocas opciones de gol la contundencia también brilló por su ausencia.
Hoy ‘la aplanadora del fútbol mexicano’, – como la bauticé después de dos victorias con las tres GGG (Ganar, Gustar y Golear), me han puesto a dudar sobre lo que podría ser el equipo de San Nicolás,/ en el presente torneo, después de lo sucedido ante el equipo de Xolos.
Ojalá y solo haya sido una mala noche de Tigres, y en el próximo partido demuestren la calidad que tienen, pero para poder ver la realidad del equipo habrá que esperar
-como escribí antes-, mínimo hasta la jornada 5 ó 6, y entonces veremos y diremos si la aplanadora aplana.


