Los Capos

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Hace unos días leía por ahí una afirmación de un comentarista de fútbol que atribuía una derrota del equipo de San Nicolás a que “le quedó grande el equipo al Chima”…

Y me extrañó que dicho comentario viniera de una persona que jugó fútbol en un nivel destacado en el profesional y es considerado uno de los más respetados opinológos y analistas del soccer en México.

Y dije, si eso opinan los expertos, ¿qué puedes esperar de la bola de villamelones y fans apasionados que no le entienden a este jueguito, que son la mayoría de ellos,,. pero pagan su boleto y aplauden cuando ganan y chiflan cuando pierden?

Por eso estamos como estamos.

Si los que se supone que saben, no saben… los otros, menos.

Entiendo que Marco Ruiz podría no ser el DT ideal para un equipo “grande”, con una nómina alta y una bola de estrellas y divos que callan a la tribuna si no les gusta que los abucheen. Pero no porque sea malo, no podemos saber de su capacidad si no dirige; necesita tiempo para mostrarse en un equipo pequeño, mediano o “grande” como los Tigres.

En lugar de analizar el tipo de jugadores, el perfil de elementos que tiene y la forma como juegan, se van contra el Chima porque perdieron ante América o empataron ante un equipo de MLS en la Concachafa.

No detectan que a los capos del equipo que encabezan los argentinos y Gignac, Marco puede parecerles poca cosa y piensan que ellos merecen un DT tipo Klopp, Ancelotti, Bielsa o Spalleti, no a Marco que como jugador era una figura y una gran profesional y como entrenador, está por verse.

Antes de culpar a Ruiz porque no tiene ni la trayectoria, ni la personalidad, o la verborrea de los argentinos o del Piojo, observen bien la entrada del defensor Aquino, sobre el atacante de América en el segundo gol donde llega con las manitas levantadas y tímidamente llegando como una mariposita, posándose delicadamente en una flor para no hacerle daño al tipo que tira el pase para que el otro se metiera con todo y pelota al arco tigre.

O los pases que tiraron al frente los Gorri, los Gignac, los Córdova, Quiñones, Vigón o Laínez siempre a ningún lado, allá “a ver quién la quiere”, sin un destino preciso… o Ibáñez, que estaba desesperado por marcar –o al menos eso parecía–.

Cuando los ves jugar así, entiendes el mensaje, que tal vez deseen sus majestades que les pongan un DT a su gusto o que conspiren descaradamente para echarlo.

Y lo entiendes tú, pero me extraña de gente que jugó futbol y hoy lo analizan y su veredicto concienzudo es otro: que “le queda grande el equipo a Chima”. ¡Pfff!.

No captan que esa institución se equivoca en muchas cosas, desde traer directivos que no encajan en el perfil de este equipo, porque no lo conocen, no saben de su historia ni la forma que requiere este plantel. Como ellos son foráneos, no saben y por eso tropiezan trayendo entrenadores y jugadores que les deja plata en sus bolsillos al traficarlos de un lado a otro –como Caicedo, que todavía tengo mis dudas que sea futbolista profesional– o jugadores no encajan acá como Córdova, Gorriarán o Vigón, los chaparritos que llegan, se acomodan y se tiran a descansar en la hamaca. Un gol o dos asistencias a Gorri le dan para seguir cobrando como figura que se cree, que creen los directivos y que no es.

Da pena que a la afición felina le sigan jugando el dedo en la boca.

Aunque el exdirectivo Jorge Urdiales, de Rayados, considere que la raza “exige de más”, creo que por una parte tiene razón. No puedes aplaudir cuando ganan y abuchear cuando pierden.

Pero del otro lado también hay que tener respeto.

La raza tiene derecho a exigir un buen producto por lo que paga, pero hay formas. Cierto.
Y también hay formas de mostrar vergüenza profesional.

Hay momentos en que tienes que tragar camote, bajar la cabeza y aguantar vara cuando haces el ridículo y te lo gritan, como les pasó esa noche en el Universitario de San Nico, no mandando callar a la gante como el patán que tienen de arquero.

Este partido ante Rayados será crucial. Si lo gana Tigres, probablemente piensen que Ruiz debe quedarse. Si pierden, pedirán su cabeza y los jugadores podrían estar conspirando para echarlo, como parece que desean.

Vamos a ver si es cierto…

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