Rayados fue pesado y le faltaron 100 gramos para el kilo. He escuchado esta frase cuando a alguien le falta para dar el kilo; y los de Vucetich no salieron bien parados en la báscula.
Más allá del resultado, la manera, demostró que le falta para ser considerado grande, para ser “EL CANDIDATO” al título. No importan los puntos, los triunfos, las estadísticas de todas las jornadas de temporada regular, en la liga MX importa el cómo llegas a la liguilla.
El Monterrey careció de lo que más presumió antes de este tan esperado partido, contundencia y eficacia en su juego. Los del Fernando Ortiz fueron dinámicos, rápidos y sofocantes, tanto que Rayados no pudo hacer lo que mejor hace, recuperar el balón y correr de manera vertiginosa hacia la portería rival, solo una vez lo lograron y anotaron.
Este partido demuestra que Monterrey necesita una variante de juego, no siempre puedes depender de que el rival cometerá errores, sobre todo en liguilla, donde es constante ver juegos épicos de equipos que se les olvida errar y es como se escriben las grandes historias de campeonatos.
Este equipo de Vucetich le hace falta quien coordine con el balón, no solo quien persiga al rival, la falta de dominio del esférico lleva a solo esperar agazapado a que no te metan gol, pero los de Guadalupe no son infalibles a la velocidad, las paredes y el juego de conjunto; ya habían batallado con León y algo con Pachuca, pero esta vez el penal salvador no fue concluido, difícil pensar en campeonar si no sabes meter un disparo desde los 11 pasos.
La esperanza de los dirigidos por El “Rey Midas” es la calidad de su equipo, las individualidades, quienes a pesar de verse superados han mostrado que pueden tener los chispazos para generar peligro, pero reitero, no puedes campeonar con un equipo de 900 gramos, necesitas el kilo completo para superar a rivales que están llegando aceitados a las finales.
En este momento es más candidato el América y León, cualquier equipo que, con dinámica, haga errar en los pases a un equipo como Monterrey que no tiene la suficiente precisión para tocar con rapidez y eficacia de manera simultánea, este equipo requiere de una cadencia para saber a donde tocar, no tienes las automatizaciones que se requiere para superar a los “correlones” de la liga.
Una vez mas subieron a la balanza, se midieron en “Prime Time”, a los ojos de todo México y no supieron tomar un pedacito de grandeza y notoriedad que su afición le demanda, el “mame” de redes sociales no se reflejó en el rectángulo verde, simplemente a este plantel le falta dominar a plenitud su sistema, ya que los equipos fuertes si dominan el suyo, y ante el choque de estilos, quien mejor domine el propio, logrará la ansiada copa.
Quedan unas jornadas más, el juego ante los “televisos” fue una prueba no superada, pero hay tiempo de corregir; la mentalidad será importante, el trabajo y la calidad de las individualidades serán imperativos para llegar a tope a la fase donde la realidad es desnudada, sin importar los récords, puntos, triunfos; la liguilla es otro torneo y se necesita más de lo mostrado hasta ahora.
Tiempo al tiempo, no se tiene a un Suazo, pero si a un conjunto que, si domina su estilo, sería imparable, pero al menos el sábado fue pesado, y le faltó pal kilo.
Tiempo al tiempo…
¡Saludos desde el Sillón!


