Bendita la fiesta de la liguilla en nuestro futbol mexicano, la fiesta que es para los grandes y los “no tan grandes” del balompié azteca.
En esta ocasión el futbol nos regala dos clásicos, el Clásico Regio y el Clásico Nacional.
Son dos encuentros de dimensiones muy diferentes, primero el Clásico Regio donde los 51 municipios de Nuevo León estarán pendientes del resultado final entre el equipo de Tigres y Rayados; y el otro, el Clásico Nacional, un encuentro con una gran historia futbolística que por décadas nos han regalado grandes juegos entre el equipo del Guadalajara, conformado solo por jugadores mexicanos y el equipo de las Águilas del América. Un partido muy tradicional que cuenta con un gran apoyo en todo el territorio mexicano y una gran parte de los Estados Unidos.
En temas meramente deportivos, Rayados llega a las semifinales del futbol mexicano con un camino más tranquilo, un empate en los primeros 90 minutos del juego contra Santos, para finalmente concretar el pase a las semifinales de cierta manera jugando “a medio gas”, lograron un contundente 2-0 en los siguientes 90 minutos de la serie de cuartos de final.
En cambio, el equipo de la UANL se jugó todo el semestre en los 90 minutos del juego contra Toluca, con un contundente 4-1, donde por primera vez, el llamado “Factor” Diego Laínez, apareció en el torneo para poner un pase a gol (aunque insisto este jugador con cartel europeo, debe ser determinante en todos los juegos).
Nachito Ambriz, quien sigue los mismos pasos de sus colegas Miguel Mejía Barón y Javier Aguirre, demostró que no es muy bueno para los cambios, tanto así que, en el juego de vuelta en contra de los Tigres después de ir ganando 3-0 (con el pase a semifinales), falló en los jugadores que entraron y también en el parado táctico (línea de 5) lo que a la postre le dio la única jugada para que el equipo de Universidad pudiera anotar tres goles (5-4 global para Tigres) que los llevaría a las semifinales del futbol mexicano.
Bien por Sebastián Córdova, el jugador que en los últimos partidos ha dado la cara por el equipo Universitario.
¿Habría que preguntarle a Diego Cocca si ahora Sebastián Córdova tiene cabida en el equipo nacional para este verano?
Dentro de los antecedentes entre Tigres y Rayados, los albiazules han superado en dos ocasiones en semifinales ante los Tigres, mientras que los felinos solo una sola vez.
Fue en el año 2003 cuando se dio el primer duelo histórico entre estos dos equipos dentro de una liguilla, dándole el triunfo a los Rayados del Monterrey.
Finalmente se enfrentan el puesto número uno Rayados contra el puesto número siete, los Tigres, dentro de una semifinal las distancias se acortan, así como el nivel mostrado durante el torneo queda atrás, lo único cierto es que hoy en día Rayados ha demostrado una gran solvencia en todas sus líneas: en defensa los regios no habían recibido gol en esta liguilla y fue la segunda mejor defensa del torneo regular, así como su gran contundencia en la parte alta de la cancha, sin olvidar la amplia experiencia que el DT Víctor Manuel Vucetich tiene en juegos decisivos en las finales del futbol mexicano.
Y así fue el juego de ida de la semifinal entre los Tigres y el equipo de Monterrey, un juego físicamente muy disputado, con pocas emociones, donde Rayados aprovechó un error defensivo, del ídolo de la afición felina, Nahuel Guzmán, los errores que han sido una constante en esta liguilla para el equipo felino.
Pareciera que Monterrey tenía el control del juego hasta que llegó la anotación de Córdova (quien fue el jugador del partido). Todo indicaba que Tigres se llevaba el encuentro cuando en el segundo tiempo, Córdova concretaba su segundo gol del encuentro, pero para mala fortuna del equipo de la Universidad, el gol fue anulado por un apretado fuera de juego.
Vucetich sigue jugando a su estilo, con ese gran equipo que tiene en cada una de sus líneas, da la impresión que los Rayados juegan con freno de mano para no arriesgar de más y llevarse un empate seguro de visitante; con esto nos da a entender que en su casa saldrán a arriesgar un poco más, al fin y al cabo, su equipo lleva ventaja sobre los felinos.
Esta liguilla está para que los Tigres pasen de ser un equipo chico a uno grande, la afición y comentaristas regiomontanos, piden a gritos que la UANL sea reconocido a nivel nacional como un “grande”, aunque en mi opinión un equipo “grande” requiere de una afición con apoyo incondicional durante todo el torneo sin importar los resultados, una directiva con la habilidad de gestionar sus recursos de una forma eficiente y una plantilla que a pesar de las adversidades y circunstancias pueda sobreponerse para ganar campeonatos.
Ojalá en esta semifinal el equipo auriazul sea visto finalmente como un equipo que de ser favorito en torneos anteriores pase a no serlo, al no ser favorito y ahora pueda reponerse para ganar un título más, eso señores es lo que hacen los equipos grandes.
Insisto que marcar un favorito en esta etapa de la liguilla es algo arriesgado, aunque el equipo de Monterrey tiene una ventaja sobre los Tigres, es importante señalar que los errores tácticos vistos ante Toluca el domingo pasado, será difícil verlos nuevamente en los dirigidos por “El Rey Midas” Víctor Manuel Vucetich.


