Reynosa, Tam.-
Por alrededor de ocho meses, la Casa del Indigente Santísima Trinidad ha carecido de asistencia médica regular para sus residentes, por lo que la encargada del lugar, Graciela González Benítez, alzó un llamado a la comunidad médica y a las instituciones educativas a brindarles apoyo en esta materia.
Durante este tiempo, cuando uno de los habitantes presenta complicaciones de salud, solicitan al DIF Reynosa la consulta médica, sin embargo, requieren de atención continúa para prevenir complicaciones.

“Nos llega gente en silla de ruedas, tenemos un paciente con complicaciones en una pierna por la diabetes, y le estamos haciendo curaciones pero necesitamos médicos que nos ayuden a monitorearlos, llevarles un control a los que tienen enfermedades crónicas, es muy necesario y urgente que un médico que esté dispuesto a ayudarnos”.
Respecto a la atención de la salud mental, ahí sí cuentan con la visita recurrente del Psiquíatra Amadeo de León quien da seguimiento a seis pacientes. Al tener un control y medicación para su padecimiento pueden tener una convivencia tranquila con los otros habitantes.
González Benítez señaló que con la llegada de las altas temperaturas también aumentó el número de indigentes que solicitan pernoctar en este albergue, y al ingresar personas externas, aumenta el riesgo de proliferación de enfermedades, haciendo más urgente la necesidad de asistencia médica constante.


