La cinta ‘Epitafio’ se construyó desde la mirada de los protagonistas

Últimas Noticias

Cd. de México.-
Yulene Olaizola y Rubén Imaz, directores de “Epitafio”, cinta que compite por el Mucuripe en el 26 Festival Iberoamericano de Cine Caerá, en Brasil, indicaron que su trabajo se construyó a través de la mirada de los protagonistas y no de asesores en términos históricos.

Este fin de semana, el largometraje se proyectó en el Teatro Sao Luiz del centro de Fortaleza, donde los directores mexicanos ahondaron en el complejo proceso de rodaje que enfrentaron en este proyecto, se detalló en un comunicado de prensa.

La trama narra una pequeña anécdota situada en 1519, durante la Guerra de Conquista, acerca de un par de soldados, comandados por Diego de Ordaz, quien bajo las órdenes de Hernán Cortés, la corona española y la Iglesia, deben cumplir con la sinuosa misión de ascender la cumbre del volcán Popocatéptl, en una tarea clave para la conquista de la gran Tenochtitlán.

“Epitafio”, se filmó en su mayoría en el Pico de Orizaba, a más de cinco mil metros de altura durante poco más de cuatro semanas con un equipo muy reducido, dijeron.

“Tuvimos varios entrenamientos previos de alpinismo, nos ayudó mucho que nuestro fotógrafo, Emiliano Fernández, fuera alpinista profesional, convirtiéndose en una guía muy importante. Filmamos a dos cámaras en HD con luz natural, trabajando con lo que la montaña nos brindaba”, comentó Olaizola.

Con relación al surgimiento de la historia y el trabajo de guion, ambos compartieron que al leer “La verdadera historia de la Conquista de la Nueva España”, de Bernal Díaz del Castillo, descubrieron esta anécdota mínima en tan sólo dos párrafos del libro, lo que detonó en ellos la posibilidad de desarrollarlo y transformarlo a celuloide.

“Decidimos no contratar a ningún tipo de asesor en términos históricos, pues nos interesaban las versiones de los protagonistas, de los conquistadores y por eso decidimos basarnos en sus diarios, en sus cartas y reflejar sus pensamientos e incluso trasladar sus propias palabras a la película”.

Sus fuentes fueron “Las cartas de relación, de Hernán Cortés”, el libro de Bernal Díaz del Castillo y las propias cartas de Diego de Ordaz, quien fue un elemento muy importante para Cortés, no sólo como explorador sino como espía, un hombre que pensaba en los indios como hermanos, algo bastante inusual en un conquistador, explicó Imaz.

La cinta contó con la participación de actores no profesionales, españoles radicados en México que aportaron un poco de sus propias personalidades a la historia: Carlos Triviño, un mecánico de Mallorca que jamás había estado frente a una cámara; Martín Román, un guionista de Valencia.

Mientras que el protagonista, Xabier Coronado, es una especie de hippie que hace más de 20 años vive solo en las montañas de Oaxaca.

La película que contó con un presupuesto mínimo de 300 mil dólares ha participado en más de una decena de festivales internacionales con un buen recibimiento de la crítica y tendrá su estreno en México en agosto próximo.

- Anuncio -

Columnas

Vuelta a la derecha

¡Arde Nuevo León!

La banca no es eterna

- Anuncio -