Con casta de campeonas y campeones se declara lista la selección estatal de Nuevo León que participará a partir del próximo 30 de junio en el Campeonato Nacional de la Federación Mexicana de Físicoconstructivismo, la segunda competencia más relevante de esta organización, después del Clásico Mr. México.
Los principales representantes en la selección neoleonesa son las y los ganadores del pasado Mr. Monterrey 2023 que organiza la Asociación de Físico y Fitness de Nuevo León que encabeza Carlos Marrufo, que se llevó a cabo el pasado domingo 18 de junio, con galardonados de gran calidad que, sin duda, estarán peleándose los primeros puestos en el nacional.
Rosa Isela Ambriz Reyna nos representará en Fitness Bikini al ser la ganadora absoluta el pasado domingo; Perla de León Herrera en Fitness Bikini Wellness; Andrés Cantú Cantú en Classic Physique; Héctor Menchaca Valdez en Men’s Physique; Eduardo Ochoa Wong en Físico Veteranos; Roberto Pedraza Rodriguez como ganador absoluto de Físico Clasificados y, Oscar López García, quien ganó la categoría especial de campeón de campeones.
Al campeonato nacional seguramente también acudirán algunas otras y otros ganadores de sus categorías del domingo pasado que, aunque no ganaron un absoluto, tienen la calidad para ir a dar la pelea en sus pesos, estaturas y modalidad.
Mucho éxito, estaremos atentos a sus resultados.
CADA DETALLE ES IMPORTANTE
Acabo de ver la serie de Arnold (Schwarzenegger) y en su primer episodio me parece fabulosa la historia del físicoconstructivista, su visión, sus motivaciones y sus deseos, que llegaron a convertirlo en el principal promotor y detonador de esta actividad física en los Estados Unidos y después en todo el mundo, gracias a la proyección que el austriaco logró, de la mano del padre de este deporte, Joe Weider.
Quizás este episodio del documental, junto con el primer éxito de Arnold en los 70’s, “Pumping Iron”, además de otros esfuerzos de producción como “Generation Iron”, ayuden a conocer más, esta enigmática disciplina que muchos siguen catalogando de anormal, narcisista o banal, lo cual está muy lejos de la realidad.
Arnold lo dice con toda claridad, “a donde te lleva la visión de tu mente podrás llegar sin limitaciones”. También comparte que esculpir el cuerpo humano es un arte que requiere dedicación, sacrificio y enfoque. Por supuesto, nadie lo niega, acepta el uso de esteroides (como sucede casi en todos los deportes), de lo cual escribiremos en un siguiente artículo.
Fue precisamente Schwarzenegger y todos los representantes de la época dorada del bodybuilding en los 70´s y 80´s quienes me inspiraron a mí a practicar esta apasionante actividad que no todo el mundo comprende. Incluso antes de estudiar comunicación pasó por mi mente irme a la Meca en
California a formarme como bodybuilder. Afortunadamente mi padre me pidió estudiar primero mis estudios profesionales. Y fue después de los 31 en que comencé a entrenar de manera ininterrumpida, competí de los 37 a los 50 años varias veces y tuve el privilegio de ser dueño de un gran gimnasio, el Olympias Fitness Club, por más de una década, además de organizar cinco competencias nacionales con invitados de primer nivel internacional.
Por eso sé que cada detalle cuenta para una preparación, que no se trata simplemente de inyectarse (como ilusamente muchos creen), entrenar y subirse a una tarima a competir.
Para confirmar que es posible pese a la edad, decidí hacerlo para mí mismo y llevar un periodo de 19 semanas que terminó justo un día antes del Mr. Monterrey 2023, el pasado domingo, tomándolo con toda la seriedad que ello implica, sin intenciones de participar en la competencia pero sí con la firmeza de comprobar una vez más que Dios es grande y que esta maravillosa actividad nos regala un equilibrio perfecto entre cuerpo, mente y espíritu, aún en un hombre como yo a punto de cumplir 56 años.
Del 4 de febrero al 17 de junio tuve un ciclo de entrenamientos combinando técnicas para el mejor rendimiento. Las primeras seis semanas fueron de alta intensidad con cargas pesadas, luego tuve seis más de congestión y en la recta final combinación de pesos y técnicas, incluyendo cardio explosivo HIIT.
En la parte nutricional básicamente estuve ciclando carbohidratos un día alto y un día bajo, con algunas semanas de depletación total, como la última antes de la sesión de fotos que hice para dejar constancia de este esfuerzo. Prácticamente eliminé azucares refinados y gluten, así como alimentos procesados e industrializados, teniendo en estos poco más de cinco meses solamente tres o cuatro días de comida trampa. Las grasas saturadas también salieron de la mesa.
A mitad del camino hice un check up médico y por mis resultados me puse en manos de un endocrinólogo que me está tratando algunos temas que había que corregir, además de hacer recomendaciones para la suplementación y ayudas ergogénicas.
Y sin duda la parte medular de todo este proceso ha sido la espiritual. Tener una relación más íntima con Dios, poner mi vida y mi voluntad en sus manos y mejorar mi contacto consciente con El a través de la oración, la meditación, la adoración y el estudio de la Biblia, han sido el pilar fundamental para llegar a buen puerto.
Por si fuera poco, realicé la “peak week” la última semana, que es donde uno se pone a cuidar todos los puntos para lograr la mejor forma. Primero una hidratación extrema para llenar las reservas y los últimos tres días deshidratarse. Cortar carbohidratos seis días y cargar los últimos dos ya con el proceso de deshidratación. Rasurarse y pintarse con bronceador, cuidando todo detalle.
Difícilmente creo animarme a competir en una tarima oficial, pero realizar toda la preparación, ver la recomposición corporal y los resultados espirituales, mentales y físicos, ha sido maravilloso. La sesión de fotos que me realizó Juan Manuel Villaseñor y la amabilidad del World Gym Cumbres para usar sus instalaciones para la sesión en interiores, ahí quedan para la posteridad y están en mis redes sociales.
Todo eso y mucho más es este maravilloso deporte, del cual muchos aún ignoran su valor real y sus beneficios.


