El avance hegemónico de los equipos regiomontanos parece inevitable.
Las próximas generaciones verán el dominio de equipos distintos a los que nos acostumbramos las generaciones que nacimos entre 1960 y el año 2000.
Pero hay algunos puntos que Tigres y Rayados aún falta por transitar, si es que quieren cumplir con las expectativas.
Aún no son capaces de establecer proyectos institucionales más allá de los nombres, pues siguen dándole vuelta a la misma bajara de entrenadores.
El Monterrey primero tuvo que recurrir una segunda vez a Antonio Mohamed, quien les llevó al título del Apertura 2019.
Y después volvieron a darle las riendas a otro viejo conocido, Víctor Manuel Vucetich, quien ya lo había campeones de Liga dos veces, y tres de la Liga de Campeones de la CONCACAF. Hoy, “Vuce” tiene al Monterrey en camino a hacer el mejor papel de su historia, siempre y cuando lo corone con el título.
Los Tigres, por su parte, después de la década dorada con Ricardo “Tuca” Ferretti, aún no han dado en el clavo.
Primero buscaron un cambio totalmente opuesto al contratar Miguel Herrera, con un estilo más atrevido, y después probaron con Diego Cocca, con una fuerte de juego basada en el orden atrás, y rematada con el juego directo a la ofensiva.
La etapa de Miguel Herrera se terminó sin cumplir las expectativas, y la de Cocca se frenó de manera abrupta, tras serle arrebatado a los Tigres para darle las riendas de la Selección Mexicana.
Ahora, los Tigres están probando con un técnico nuevo e identificado con los colores auriazules en su época como jugador y auxiliar técnico de Ferretti, Marco Antonio “Chima” Ruiz.
Pero “Chima” no ha logrado cuajar su idea de juego, y suma tres derrotas consecutivas en casa, en la Liga, y además, con toda la presión de dar resultados inmediatos.
Difícil decisión para los directivo felinos en las próximas semanas, analizar bien la labor de “Chima” para decidir si continúan o corta el proceso, y en caso de cambiar de timonel, saber elegir bien al sucesor.
Aún falta tramo para que Rayados y Tigres se conviertan en las instituciones dominantes de la Liga MX, pero están en el camino.


