Cumplir nuestros sueños requiere más que solamente soñarlos, visualizarlos y ponernos en marcha hacia ese objetivo, y por qué no, algo de imaginación y hasta un poquito de locura para conseguirlos.
Hace más de 10 años en el club de corredores en el cual me inicié, donde aprendí a correr, amar y respetar el maratón, el cual además ha formado a cientos de corredores con tantas historias de inspiración y superación, Gusanito Runners, conocí a un joven lleno de entusiasmo, con mucha energía y carisma, podías sentir que era de los que nunca se iban a quedar quietos.
Para ese entonces había debutado como maratonista en el Maratón Powerade Monterrey en el año 2007, confiesa haber sentido una explosión de emociones que jamás olvidó, y eso lo llevó a seguir progresando en el mundo del deporte.
Siguió participando en carreras de diversas distancias, incursionó en el mundo de los triatlones, Ironman 70.3 y corriendo maratones alrededor del mundo, tales como Berlín, Houston, Washington, Medellín, San Diego, Ciudad de México, por mencionar algunos.
Su nombre es Carlos Escobar, regio, ahora de 33 años de edad, y él, igual que aproximadamente otros 500 mexicanos, se dieron cita el pasado 16 de octubre de 2022 para participar en el Toronto Waterfront Marathon en Canadá, pero él tenía un sueño muy particular que cumplir.
El quería ver su nombre registrado en un Récord Guinness, ya que explica que desde niño veía a las personas romper estos récords y estas le parecían extraordinarias, y de ahí nació la idea de algún día hacerlo, y qué más perfecto que tuvo una idea y esta se alineó con su pasión desde hace ya 15 años, que es correr.
Se propuso correr los 42 kilómetros con 195 metros en zapatos de espuma (crocs), y no en tenis convencionales como cualquier otra persona lo haríamos, ¡vaya que es algo de locos pensar en hacer esto! Pero él lo logró.
La categoría bajo la que registró su récord es “Fastest Marathon Wearing Fome Clothes”, el equipo de Guinness la aceptó y marcó el tiempo a cumplir en seis horas y treinta minutos, sin embargo Carlos completó la distancia en cinco horas y dos minutos logrando así realizar al fin uno más de sus sueños.
Llegar a cumplirlo no fue sencillo, además de la preparación para el maratón, que sabemos es demandante, cuando él empezó a externar su idea y a darle forma, fuera de su esposa y círculo familiar, recibió de algunas personas cierta incredulidad y hasta indiferencia hacia lo que pensaba hacer.
“Te vas a lesionar los pies”, “No creo que puedas hacer un récord Guinness” “Se te van a romper los Crocs”, “¿Eso es un récord?”, comentarios y cuestionamientos que podrían desanimar a cualquiera, mas no a él.
El decidió silenciar los comentarios negativos en su entrono, quedándose solo con los positivos, y, por supuesto, seguir su instinto y su sueño, nada lo detuvo.
Comenta que su experiencia fue maravillosa, aunque el clima estuvo frío. Durante el evento, al ir avanzando en los kilómetros, fue tomando ritmo, acomodándose en su paso, y disfrutó todo el tiempo el apoyo de la gente, hasta llegar a la meta.
Se encuentra muy contento de que este Guinness World Récord se quede en Monterrey, y se lo dedica a toda la gente de México amigos y familiares.
Experiencias como la vivida por Carlos Escobar nos hace sentir motivados, nos inspira a no olvidar jamás nuestros sueños, por más alocados o inalcanzables que parezcan, por más que la negatividad del entorno quiera desanimarnos, no debemos desistir y trabajar por lo que sea que queramos lograr.
¡Muchas felicidades Carlos!


