Si la idea de la rama de Primera División era que el América festejara con un triunfo su cumpleaños 110, los Rayados no estaban de acuerdo en ser “la piñata” del festejo.
Y escribo esto, porque fue obvio que la consigna era que ganara el América y créame desde la designación arbitral para este partido de Óscar Mejía, árbitro con experiencia sí, pero falto de personalidad; teniendo la Comisión Designadora 10 árbitros con gafete de FIFA , no se entiende el porqué le designaron este partido a uno que no lo tiene y que no lo ha tenido a lo largo de su carrera. Y ni lo tendrá.
Rayados se pone en ventaja 1-0 con un golazo de Diego Rossi, que evidenciaba que Rayados esta jugándole al tú por tú al equipo local, pero llegaron dos jugadas polémicas que finalmente marcaron el rumbo del partido.
La primera al minuto 31, cuando el lateral izquierdo azulcrema Cristian Borja le comete una falta dentro del área del equipo local al delantero rayado “Tecatito” Corona, que era penalti, pero que el árbitro ni se inmutó y el VAR, no lo llamó para revisar esa falta clara. Luego, el mismo defensor le comete otra falta similar al mismo “Tecatito” y que debió ser la segunda amarilla y por ende la roja, sin embargo ni la sancionó y dejó seguir la jugada.
La falta dentro del área americanista era penalti, y obvio, si la hubiese sancionado, pudo ser el segundo gol de Rayados que ponía contra la pared a los americanistas y les arruinaba el festejo.
Desconozco quién o quienes designan a los árbitros, pero este silbante no es un prospecto, es un silbante con experiencia de más de 10 años en la máxima categoría, “que no se cuece al primer hervor”.
Ahora para Rayados se viene un cierre que lo puede poner en la liguilla o simplemente “gracias por participar”, le quedan por disputar siete partidos, tres de local y cuatro de visitante .
Todo depende de ellos.


