El amor todo lo puede

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El amor todo lo puede. Con esa fuerza una frase se abre paso en la memoria borrosa de don Salvador Vargas, amenazada por las nubes grises de la pérdida paulatina de la memoria a causa de la vejez.

“El “Jamaicón” Villegas me decía “ya cálmate Chava pinche, dejaba la vida, no pues alcánzame”, repetía más de una vez durante la conversación.

Me cuesta sacarle más palabras a este hombre de casi 90 años de edad, que llegó desde La Piedad Michoacán a los Rayados en 1959, para ayudarlos a ascender a la Primera División.

He contactado por zoom a don Chava para hablar de la racha de ocho victorias que el Monterrey dirigido por Roberto Scarone estableció en la temporada 1963-64, y que este sábado el equipo podrían empatar en su partido ante el América.

Su hija Guadalupe le ha puesto cerca una foto, la cual recorre con la mirada, y empieza a enumerar a sus compañeros de aquella época.

“Ángel Lama, ‘El Gato’ Cuenca, ‘El Gallo’ Jáuregui, Rubini, Humaytá, Hernández, Jorge Molina”, recita.

Sólo él y el “Gallo” Jáuregui quedan vivos, al parecer, del equipo que logró esa epopeya, y que por primera vez hizo soñar a la afición con un título.

Los Rayados derrotaron en fila al Irapuato, Guadalajara, Atlante, Nacional, Oro, Necaxa, Toluca y León.

Jorge Urdiales era un joven que integraba el equipo de Reservas de esos Rayados, que en ese torneo terminaron en el tercer lugar.

En otro recuerdo en su mente don Chava trajo al presente durante la charla, también de manera recurrente:

“En los tiros de esquina metía los goles, me decían ‘el rey’ del gol olímpico”, rememora.

Su hija confirma que desde hace años su padre ha hablado de los goles olímpicos que anotó, y que es un dato que se menciona en reportajes que le han hecho en medios de La Piedad.

Durante la charla, no recuerda nada de aquella racha histórica, ni de algún partido en especial, eso sí lo que dice con orgullo es que llegó a los Rayados en 1959 y que vistiendo su uniforme le tocó vivir una época inolvidable en su vida.

Entonces no me dice nada esa insistencia por recordar aquel intercambio de palabras con el legendario “Jamaicón” Villegas.

Hasta que me detengo en el recuento de los partidos de esa racha: 24 de agosto de 1963, día en que los Rayados derrotaron 4-0 al poderosísimo Chivas del Guadalajara, el legendario “Campeonísimo”, que ganó el título en cinco de las últimas siete temporadas.

El “Rebaño Sagrado” que saltó a la cancha del Estadio Tecnológico con una alineación integrada por “Nacho” Calderón; Chaires, Sevilla, Villegas; Jasso, Moreno, Díaz, Valdivia; “Chava” Reyes, Ponce y Pérez. Pura leyenda.

La tabla de los anotadores de ese partido nos dice que se hicieron presentes en el marcador Fello Hernández, Salvador Vargas, Dante Juárez y Raúl Chávez.

Ha sido la primera vez que el Monterrey derrotó al Guadalajara en la historia, y lo ha hecho de una manera contundente.

Pero al adentrarme en la crónica de El Norte de ese día me doy cuenta de algo más: “Chava” Vargas se erigió como de las de figuras de esa victoria histórica.

El portero Calderón se cuelga desesperadamente de un tiro de Vargas, Vargas pone pase de gol a Fello, disparo de Vargas que pega en el poste derecho, Villegas se interpone en trallazo de Vargas, tiro de Vargas en la madera, calcetinazo de Vargas y tijera de Dante.

Ahora comprendo, aunque don Chava no se acuerde de ese partido, por qué la frase del “Jamaicón” sigue viva en su memoria, insistiendo una y otra vez en medio de la luz que se apaga.

“El ‘Jamaicón’ Villegas me decía: ‘ya cálmate Chava’, pinche, que dejaba la vida, no pues alcánzame”, golpeaba una y otra como la gota de agua a la roca.

Ha sido un partido tan inolvidable que fue capaz de vencer los estragos del tiempo, de la vejez y del deterioro de la mente.

Una victoria ante el “Campeonísimo” que ha sido como el amor, que todo lo vence, porque al final la memoria de don “Chava” resistió, porque con el amor al futbol, a sus Rayados de los 60, a la vida, todo lo puede.

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