A los corredores nos gustan muchas cosas al decidir estar dentro de este extraordinario y completo deporte, y además, por supuesto, tenemos cada quien nuestros objetivos personales.
De verdad nos gusta experimentar ese cansancio en las piernas después de un entrenamiento fuerte, disfrutamos de encontrarnos con el amanecer mientras recorremos los kilómetros diariamente, nos complace de manera especial saber que fuimos más rápidos que la repetición anterior.
Diversos objetivos también se van sumando a medida que avanzamos en el mundo del atletismo, pasamos de los básicos como bajar de peso, tener mejor condición física o dejar atrás algún vicio para llegar a otros más específicos.
Competir en alguna carrera, cubrir cierta distancia, alcanzar un tiempo e incluso ganar algún podio, pero me atrevo a decir que para la mayoría de los corredores que nos enamoramos de este deporte, el correr para toda la vida es uno de los principales objetivos.
Y esto porque no podemos vernos o imaginarnos siquiera que dejaremos de hacerlo algún día, porque para nosotros se ha convertido en parte de uno mismo, esa parte que nos identifica y nos define a nivel muy personal.
El cómo lograrlo es una suma de pasos que no debemos olvidar practicar, siempre enfocándonos principalmente en nuestro cuerpo, ya que él será quien finalmente nos permitirá o negará este valioso permiso a lo largo de los años.
Cuidar nuestro sueño, vigilar nuestro peso, llevar una buena alimentación e hidratarnos correctamente son de las cosas que se supone como corredores que somos ya deberíamos hacer, pero si aún no lo hacemos, es momento de empezar.
Evitar el asfalto en medida de lo posible, poner especial atención a las recuperaciones después de un período de competencia, respetar los días de descanso marcados, y en general, dejar reposar al cuerpo cuando este así lo requiera, son de las cosas que nos ayudarán a poder conseguirlo.
Tengo la fortuna de conocer grandes corredores, con largas trayectorias y estos consejos que antes mencioné, vienen precisamente basados en su experiencia y lo demuestran al seguir corriendo después de más de treinta años en perfecto estado físico, son una enorme fuente de inspiración para cualquiera.
Y seguramente como ellos lo dicen, con el tiempo tendremos que ajustar nuestros objetivos de conquistar nuevas marcas o alcanzar ciertas distancias, pero nunca, mientras tengamos el regalo de seguir viviendo, perderemos el placer por correr.


