El futuro de los Rayados en el torneo parece que se definirá en el último tercio, en la manera cómo resolverá el crucigrama de los equipos que salgan a cerrarle los espacios atrás.
Tigres y Mazatlán mostraron que tarde o temprano ese será el panorama al que el equipo de Víctor Manuel Vucetich se enfrentará en la Liguilla. Con todo el arsenal que posee adelante, el Monterrey está sufriendo con ese tipo de escenarios.
El futbol es como la vida, lo hemos escuchado muchas veces. Y sí, así es, es como la vida, el futbol tiene una zona de seguridad, un sitio que nos hace sentirnos relativamente a salvo de que no nos harán daño.
Es esa zona donde al menos aseguraremos la tranquilidad del empate. Pero tarde temprano llegamos al último tercio de nuestra cancha de la vida, la zona de definición en donde tenemos que arriesgar.
A los Rayados les está llegando ese momento. Ha ido avanzando en el orden, en la fortaleza defensiva con el liderazgo de Héctor Moreno, bajo la premisa de que los equipos se construyen desde abajo. No le interesa la posesión del esférico como prioridad.
El Monterrey es sublíder del torneo, superado apenas por diferencia de puntos por el líder América es uno de los equipos más explosivos del torneo.
Y con 26 goles, es la tercera mejor ofensiva del Apertura 2022. Sólo el América y el Santos han anotado más que los Rayados. Sus goles está bien repartidos, cuatro cada uno han concretado Alfonso “Ponchito” González, Rogelio Funes Mori y Germán Berterame. Tres suma Rodrigo Aguirre.
Pero el panorama empieza a cambiar cuando les cierran los espacios y el equipo sufre de imaginación o quizá de intensidad para abrir los espacios.
Aún tienen los Rayados tiempo para mejorar y calidad en sus jugadores para resolver ese crucigrama. En el último tercio el Monterrey se jugará su futuro en lo que resta del torneo.


