Una más y las que faltan, enchorizada felina en Toluca, peleas dentro y fuera de la cancha, un técnico novato que en la cancha él era el capo, pero fuera no tiene quien le haga segunda para evocar las glorias de hace años.
Ganar es un arte que no todos tienen la maestría de perfeccionar, sobre todo en finales, en las que viejos lobos de mar como Mohamed, con ausencias varias te saca la varita mágica y te manda a San Nicolás a un baile.
En un partido donde Tigres buscó, pero no pudo, ya te da la idea que les hace falta calidad, y en el banquillo, paciencia, porque llegar a finales y darte cuenta de que los que creías eran cracks como una correa argentina, resulta que son buenos, pero no al nivel esperado, por lo que campeonatos no te van a dar y mas temprano que tarde, después de unos millones, se irán a River o algún equipo argentino.
En Toluca se vio de nuevo el temple actual felino, la falta de carácter de algunos y las tonterías clásicas de los de siempre, como Nahuel que se va contra reporteros y todo el que se le tope enfrente.
Gignac ya resignado solo cargaba al niño Flores que tristemente se queda sin mundial, mientras refuerzos como Aguirre, solo dan lástima al enojarse por sacarlos del campo, cuando lleva años sin dar nada relevante más que seis meses bueno en Aguascalientes.
De sacar a Pauno, a meter a la Fiscalía con Siboldi, a poner a Guido, se va viendo que no es solo moverse, sino saber a quien poner en los puestos adecuados, sobre todo cuando Siboldi ya tenía encaminado un buen equipo, y él tiene liderazgo para lidiar con gargantones, pero ahora les fallan los refuerzos y la cancha no respalda el bla bla de directiva y afición.
Desde arriba falta carácter y visión para tomar buenas decisiones, ahora mandan otro directivo y empiezan con el estadio, porque no hay nada más ante malas contrataciones y subcampeonatos.
Tigres está en la fase de reconstrucción de todo equipo que pierde sus pilares de a poco.
Sustituir al francés es vital, Nahuel terminará sus payasadas un día para ahora sí ser buena persona en su podcast, Guido no sabe quien tiene el mediocampo y la central es una fiesta de vez en cuando.
Sin columna vertebral, el equipo anda chueco, y el quiropráctico Pizarro no encuentra a sus piezas para armar otro equipo de época y el tiempo sigue corriendo para lograr algo internacional.
Por ahora Mohammed los agarró de hijos, después de la final regia se recompuso y gana lo que muchos quisieran, que por más que lo critiquen, al parecer él apostó por si mismo y tiene a la liga viendo hacia arriba en Toluca, y ahora va por una posición internacional.
Enchorizada de época, doble para que amarre y Toluca es bicampeón en México y campeón regional.
¡Saludos desde el sillón!


