Igualan el oficio y la velocidad

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Cuando al minuto 68, Nicolás “Diente” López y Nicolás Ibáñez se pararon en la línea de banda para ingresar de cambio, la ilusión iluminó el Estadio Universitario.

Hasta entonces el oficio de los Tigres y la velocidad del Guadalajara se habían neutralizado.

La mente colectiva se trasladó al minuto 72 de la Semifinal de Vuelta ante Rayados.

La imagen colectiva recreó a Luis Quiñones, Diego Lainez y al “Diente” López preparándose para ingresar.

El minuto que cambió la vida de unos Tigres que con una postura arriesgada lograron vencer al Monterrey, 1-0, con gol de Córdova.

Pero las segundas partes no siempre son mejores, o al menos iguales.

Hombre de decisiones atrevidas, el técnico felino Robert Dante Siboldi envió a Ibáñez nada menos que por el francés y líder del equipo, André-Pierre Gignac, algo inusual en la historia felina, para un partido importante.

“El Diente” relevó a un Diego Lainez que pesó muy poco, ni desequilibró ni envió centros con peligro.

Pero la esperanza de los Tigres se empezó a diluir ante la intensidad de marca y de relevos defensivos del Guadalajara.

El técnico serbio de las Chivas, Veljko Paunovic, intentó poner en acción su variedad de estrategias enviando a Rolando Cisneros por su figura, Alexis Vega, en la segunda parte, para tener un ariete fijo, con lo que el “Pocho” Guzmán (falso nueve), se recorrió metros atrás.

Buscó penetrar por el lado izquierdo del joven felino, Jesús Garza, con la dupla de Mayorga y Calderón, pero logró poco.

El mayor peligro de la segunda parte vino de un disparo violento desde fuera del área de Rafael Carioca, quien tomó de aire un rechace. Su remate salió apenas desviado de la portería que defendió Miguel Jiménez.

En general, Tigres tuvo las mejores intenciones, pero el Guadalajara supo guiar las acciones hacia donde más lo convenía con algunos intentos tímidos por tomar mal colocada a la zaga de los Tigres.

En la primera parte, los felinos estuvieron cerca de anotar cuando Antonio Briseño rebanó un balón que se estrelló en el travesaño. Fuera de eso todo quedó en intentos.

Fiel a su costumbre de sufrir la Finales, los Tigres irán el domingo a buscar sacar la garra para coronarse en la casa del Rebaño Sagrado.

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