La mente del corredor

Últimas Noticias

Cuando corremos, independientemente de la distancia o el tiempo en que lo hagamos, no sólo está trabajando nuestro cuerpo piernas, corazón, pulmones y demás hay una parte muy importante que quizá ignoramos, pero es la que nos ayuda en todo momento para continuar entrenando, no rendirnos, y es la mente.

La mente de un corredor debe ser fuerte y más si estamos hablando de uno de maratón, porque sin ella por más entrenamiento que podamos tener, sería imposible terminar una prueba tan demandante como lo son los 42 kilómetros.

La mente la trabajamos día con día, sesión por sesión, kilómetro por kilómetro, porque desde el momento en que hacemos el compromiso de correr empieza una especie de presión mental para poder cumplir con el entrenamiento, pase lo que pase.

Por eso es importante de verdad comprometerse con el entrenamiento, si decidimos, por ejemplo, correr un maratón entender que no habrá excusa alguna que valga para saltarse sesiones a conveniencia, la única razón válida sería que en ese momento tengamos algún dolor que pueda acabar en una lesión, pero fuera de eso, nada.

Seguramente nos vamos a ir topando durante esos meses con días donde el clima no estará de nuestro lado, ya sea por frío, por calor extremo o por lluvioso, y así tendremos que entrenar.

Al superar ese primer paso de entrenar sin importar sea lo que sea que pase, tendremos días en que a la hora de estar ya corriendo vamos a sentir que estamos muy cansados, que no tenemos fuerzas, y que queremos parar ya, entonces tendremos que seguir hasta terminar la sesión programada.

Sí puede pasar que alguno de esos días donde la fuerza está totalmente ausente, podamos desistir, o quizá, porque algo a medio camino nos empezó a doler, pero debemos ser muy consientes si lo hacemos, por qué lo estamos haciendo.

Es decir, si estoy decidiendo no terminar mi entrenamiento para el que ya iba programado, es porque realmente hay algo que mi cuerpo me está diciendo que está mal y no debo continuar, porque podría traer algún problema a mi salud, y no porque simplemente ya me cansé y me siento incómodo con la carga.

Al correr, es necesario que aprendamos a manejar esa incomodidad, porque de ahí depende que nuestra mente se vuelva fuerte y resistente, tenemos que llevarla a un punto donde se sienta cómodo estar incómodo.

De otra forma, si cada que nos cansamos nos detenemos y no terminamos nuestro entrenamiento, le estaremos enseñando a nuestra mente a rendirse, y esto será un problema mayor el día que enfrentemos una prueba, ya sea el maratón o cualquier otra.

En lo personal, me he dado cuenta que los entrenamientos a los que más les llego a temer son los que luego de terminarlos me generan una confianza que no podría obtener de otra forma, así que aunque me cuesten mucho, me obligo a hacerlos, y esto va haciendo que mi mente, cuando estoy en alguna carrera y esta se pone difícil, pueda pasar por ese obstáculo y terminarla.

La mente del ser humano en sí es maravillosa y es la que nos ayuda a salir adelante con cada desafío que se presenta en nuestro día a día, por eso, ejercitarla mientras entrenamos, es sumamente importante para avanzar en esta disciplina.

- Anuncio -

Columnas

- Anuncio -