Liga superficial

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Un día eres una liga competitiva, juegas Libertadores, ganas la Sudamericana y eres el rey de CONCACAF; al día siguiente te inventas una copa con USA para sacar dólares sin mayor intención que unas migajas de la mesa de comida rápida que solo engorda, pero te mata lentamente.

La liga mexicana perdió el rumbo, perdió el hambre y solo busca sobrevivir a base del público de la nostalgia, los paisanos que viven en USA. No hay torneo o partido que no busquen llevar del otro lado de la frontera, porque los que viven día a día su liga y la “sienten”, ya se están hartando de un espectáculo que solía presentar batallas épicas, ahora todo es comedia situacional producto de la mente de un país cuyo mayor beneficio es vivir de dinero prestado.

Las guerras en Sudamérica, aquellos arbitrajes tendenciosos, la famosa “maña” argentina quedaron atrás hace mucho, no importa si el premio es mayor allá; las migajas de USA se reparten entre los mismos, los millones de Sudamérica no.

Antes pensaba que tener muchos extranjeros no era malo para la liga y me mantengo en esa idea, pero sí es malo para el desarrollo del futbolista nacional. Decenas de extranjeros de calidad cuestionable vienen porque son más baratos, ya que, debido a la burbuja tenochca, es más barato traer a Pedrito de Argentina que formar a un mexicano, con todo lo que ello implica.

El espectáculo es una cosa, el desarrollo deportivo es otra, por años se ha alimentado a la afición para exigir como la liga Premier inglesa, pero los precios se dispararon para compensar el gasto, jugadores como Sergio Ramos y Canales no vienen por 3 devaluados pesos, por lo que el respetable ahora siente la necesidad de recibir más que antes, porque todo sube menos los campeonatos en las vitrinas, sino pregúntenle al Monterrey.

La combinación de liga con selección es un combo que no siempre va de la mano, ligas como la inglesa han producido a una selección competitiva pero no campeona, Brasil ha ido en picada y el jogo bonito se convirtió en una liga llena de extranjeros que gana Libertadores y compite en el Mundial de Clubes, pero ya no produce Ronaldo´s, Romario´s, Rivaldo´s, Bebeto´s, Edmundo´s, Kaka´s, entre otros, esa magia ahora mecanizada por la táctica europea y la garra argentina los llevado a olvidar sus orígenes solo por lograr más triunfos regionales.

USA tiene una liga competitiva, pero una selección que, según, sería campeona desde hace años y solo ha dado risa. Creyeron que esto era la NFL, pero el soccer es un animal aparte.

Volviendo al futbol azteca, hemos tenido años donde salen muchos jugadores, coincidentemente con talento local jugando en México, compitiendo contra otras ligas, enfrentando escenarios impensables, incluso la selección competía a buen nivel, y no es que no emociones ver jugadores extranjeros, pero queda un hueco emocional de ver como tus dinero se va en pagar fichas foráneas mientras talento local no siempre tiene esa oportunidad, porque antes había 6 lugares, ahora con dificultad 3 puestos y la banca.

El descenso es otro tema, no se que tanto influya en mejores talentos, si como quiera irán a buscar foráneos jóvenes o viejos para ascender a primera, aquí la cuestión es quienes desarrollan a los jóvenes y que escenarios curten su carácter para ser buenos futbolistas.

¿Cuál será el rumbo del fútbol azteca? Desarrollar el deporte haciendo negocio a la par, o buscar billetes sin importar como, donde ni cuando; habría que evaluar como aficionados el poder que tenemos de moldear las decisiones ejecutivas, para influir en los dueños de un deporte convertido en espectáculo que camina a ser un circo ni siquiera local, sino foráneo.

El porque es la base del cómo, quienes toman decisiones deberían saberlo, porque si la finalidad es billete, lo tendrán, pero el resultado nunca será ni genuino positivo, solo saciará una necesidad superficial para mantener a pocos con el dinero de muchos.
Por ahora atentos a la discusión en el gobierno sobre el no descenso, podría marcar al menos cierta pauta que no deje la sensación que los oligarcas pueden hacer lo que quieran con la cultura popular, aunque solo sea el amado fútbol.

¡Saludos desde el sillón!

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