Domada felina en Guadalajara, con unas Chivas con hambre de ganar algo desde que las dirigía el próximo técnico rayado. Ahora bajo el mando de otro argentino, buscan con los nacidos en cualquier lado que digan ser mexicanos, quieren volver a ganar algo, porque se emocionan cada temporada, pero terminan igual de frustrados que el Querétaro.
Ahora con Milito, que parece creer más en Chivas que ellos mismos, les dieron una repasada de condición física a los de Guido, que aparte de ir a cenar por la Minerva, solo fueron de paseo pensando que, sin varios seleccionados, las Chivas se irían al precipicio.
Después de poco más de 90 minutos, ahora tendrán descanso suficiente para ir a dar las gracias a Toluca, porque será complicado que le ganen al turco, ahora que tiene ganas de dedicarle un campeonato a Monterrey a ver si desplaza al señor Almeyda en las preferencias de Guadalupe.
La madreada a los de San Nico empezó desde la carretera, regresando a todos sus seguidores con policías jaliscienses, de esos amables que te piden las cosas con tranquilidad, de los que se supone no andan en pasos malitos. Ya se va haciendo costumbre esas payasadas de andar impidiendo el paso en carreteras sin consecuencia alguna, tal vez debamos devolver la cortesía.
Pero en la cancha ni eso prendió a los de Guido, que parecía no tener un pelo de tonto, pero tampoco de valentía. Querer aplicar la escuela de Tuca es funcional cuando tienes gargantones que aguantan la presión, pero un francés retirado y Rodrigo Aguirre de delantero, no es precisamente la receta para ganar campeonatos.
Por ahora las chivitas siguen vivas, no que hayan logrado una hazaña, solo le ganaron a un equipo que no quería ni jugar, porque piensan que irán al Mundial de Clubes del 2029, pero no lo van a lograr en esta CONCACAF, por lo que a rezar que no corran a Guido, que aunque ya no está tan culebra la directiva, pueden darle una desconocida, esperemos que con cargos criminales diferentes.
Por ahora a esperar al mundial, y tal vez un milagrito de Rayadas, que son las únicas vivas…
¡Saludos desde el sillón!


