La final por el campeonato femenil entre Tigres y América fue mucho más que la disputa por un trofeo semestral.
Esta serie fue una clara demostración del avance dentro y fuera de la cancha que el futbol femenil en México sigue logrando, aún y contra los obstáculos sistémicos y culturales que se niegan a reconocer las capacidades de las deportistas.
En el campo, amazonas y águilas dejaron todo y más. Los dos equipos tuvieron su momento, mostraron su poderío y ejecutaron de acuerdo a sus oportunidades y posibilidades. La ida, de película, con el América encima, contundente casi a la perfección. Quizá olvidaron a quien tenían enfrente, a las más ganadoras de la liga, que apelando al perfil tigre empataron la serie y dejaron la mesa puesta para cerrar en el volcán.
La vuelta fue ríspida, con el drama que causa la ancestral combinación del error y la genialidad. En segundos, la gran zancada de Diana Ordóñez, la que llegó al equipo para este torneo y se cansó de fallar goles en apariencia sencillos, tuvo la calma necesaria para empujar la pelota al fondo de las redes y darles a las universitarias la ventaja final.
En las gradas, la evolución también fue evidente. Entre los dos partidos de la final, amazonas y águilas recibieron a 66 mil 151 aficionados. Además, las negociaciones de la directiva de Tigres permitieron que, por primera vez, la vuelta se transmitiera por nueve plataformas (dos en Youtube y siete canales de televisión) en México y cuatro canales más en los Estados Unidos, incluyendo uno en inglés.
Tan solo en el streaming de Youtube en la cuenta de Tigres Oficial, al minuto 90:33 del partido registraba 98 mil cuentas conectadas en vivo. Esta fue la coronación de una temporada en la que estadísticas de la liga BBVAMX reportan la asistencia de 319 mil 441 personas a los estadios en temporada regular, un aumento del 13 por ciento en comparación con la Apertura 2024.
A nivel local, el clásico regio que se jugó en el volcán en la jornada 10 fue la mejor entrada del torneo con 21 mil 748 aficionados. Para la final de vuelta, la cifra en el estadio se duplicó.
Falta mucho, mucho por hacer en la liga. De eso no hay duda, pero lo que hicieron las amazonas y americanistas este fin de semana fue mucho, mucho más que solamente jugar futbol por un trofeo.
Ahora toca ganarles una final a las estadounidenses.


