La remontada de este domingo ante el Pachuca es más posible de lo que pensamos…
Siempre y cuando los Rayados dejen de activar ese botón de autodestrucción que vienen oprimiendo desde hace años.
No es la primera vez que errores puntuales, que la falta de seguridad individual echa perder la estrategia de un técnico en el Monterrey, o al menos la empeora. Los grandes líderes con capaces, incluso, de enderezar los errores de la banca.
Desde que en el Clausura 2016, ante el mismo Pachuca, un penal errado por Edwin Cardona y un error de marcación del lateral Édgar Castillo, le dieron la corona a unos Tuzos que parecían liquidados….
Desde entonces, la historia se ha repetido, una y otra vez. Los nombres de los técnicos han cambiado, pero no los de los jugadores base.
Pasó en la Final ante Tigres, en el Apertura 2017, errores combinados de su portero Hugo González y de marcación de sus defensas; en el Apertura 2019, una falla de su arquero Marcelo Barovero, en el duelo de Vuelta ante Cruz Azul, influyó en el resultado.
En el Guardianes 2020, el Monterrey dejó escapar el pase en el Repechaje, tras desperdiciar una ventaja de 2-0 ante el Puebla, para ser eliminado en la serie de penales.
En el Clausura 2021 perdieron ante el Santos, en Cuartos de Final, por un error defensivo en el minuto 91, en el que estuvo involucrado Jesús Gallardo, al no despejar un balón en el área, tras un tiro de esquina. El partido terminó empatado 1-1 y el Santos avanzó con global de 3-2.
Ismael López resumió la diferente entre la actual era y la época dorada de Víctor Manuel Vucetich, cuando se consiguieron dos títulos de Liga y tres de la Liga de Campeones de la Concacaf: en aquella época abundaban los jugadores líderes.
Urge que este domingo se asomen los líderes, como en su momento aparecieron los Humberto Suazo, los Aldo de Nigris, los Jonathan Orozco, los Walter Ayoví, los José María Basanta, y más atrás los Ricardo Martínez, los Guillermo Franco, los Walter Erviti, los Luis Pérez, y Pablo Rotchen.
Hace tiempo Ernesto Serrato, ex jugador de Rayados, ilustró con una frase la personalidad del gran “Chupete” Suazo en los momentos difíciles.
“Nos decía, no batallen, dénmela (la pelota) a mí”, dijo.
Este domingo ante Pachuca: ¿Quién quiere la pelota?


