Durante años, he tenido admiración y respeto a la carrera de Lionel Messi.
He reconocido el carácter y garra de jugadores como Guillermo Franco, Walter Erviti, Sergio Verdirame, Walter Gaitán, Pablo Rotchen, Nahuel Guzmán o Emmanuel Villa. Grandes futbolistas, pero además, buenas personas.
He admirado el liderazgo y personalidad de entrenadores como Osvaldo Batocletti, Alejandro Sabella, Daniel Pasarella y Ricardo La Volpe, entre otros.
Me gusta el folklore que le meten a un partido Nahuel, Néstor Silvera, Gaitán, Neri Cardozo, Rotchen y otros más.
Durante años, varios argentinos nos han enseñado en esta tierra cómo luchar, cómo buscar y qué hacer más allá de lo que dicen las reglas en un campo de juego.
Otros, los menos, afortunadamente, nos han mostrado su lado oscuro, el del ego, el de la arrogancia y del querer tratos preferenciales solo por hablar en tono cantado o por tener, en algunas casos, más palabras en su léxico.
En fin, todos reconocemos el alto nivel futbolístico de los argentinos, que también van más allá de la cancha, que luchan además en el entorno y que, en ocasiones, lo trasladan hasta una intimidación al rival para sacar una ventaja.
Como si se tratara de una lucha entre un Rayado y un Tigre, entró en el Mundial de Qatar el discurso del vale y no vale, esto tras lo ocurrido en el juego de Cuartos de Final entre Argentina y Países Bajos.
De esta forma, sorprendió sobremanera la irrespetuosa celebración de algunos jugadores de Argentina cuando lograron en penales el pase a la Semifinal del Mundial de Qatar 2022.
A todas luces y por las razones que haya sido, la celebración de los argentinos, cantándole el pase a los derrotados jugadores de Países Bajos, fue una gran falta de respeto, se vieron como malos ganadores.
El argentino parece querer llevarse, pero no se aguanta porque, por un lado, aplauden que Emiliano ‘Dibu’ Martínez presione al tirador rival en un penal, pero critican que a ese mismo arquero se le quiera quitar un balón por hacer tiempo.
Ángel Di María puede criticar a Luis Van Gaal, decir que es el peor técnico que ha tenido en su historia, pero el entrenador neerlandés no puede decir que Messi es uno menos sin tener el balón.
Messi es un grandísimo jugador, pero le faltó educación al celebrar en demasía un gol y el posterior pase de Argentina ante Van Gaal. No necesita esos desplantes.
Tras las feroces críticas por la notoria falta de respeto en el festejo argentino, salieron muchos defensores sudamericanos, aludiendo que el pleito lo empezaron los neerlandeses, es decir, de allá para acá no vale, solo de aquí para allá.
El pase de Argentina fue inobjetable, fue claro y merecido, a ese boleto a la Semifinal solo le faltó un poco, mejor dicho, un mucho de educación, porque clase en los botines sí mostraron los de la albiceleste.
Habrá que ampliar el léxico de los argentinos y decirles que lo que vale de aquí para allá, también vale de allá para acá y hay que aguantarse.


