¿De que se extrañan? Ya saben que Tigres nos tiene acostumbrados a estar al filo de la butaca, con el rosario en la mano, con el Jesús en la boca y el San Antonio de cabeza, con los Pampers puestos, con veladoras encendidas, incados frente al televisor.
En contra del Seattle Sounders no fue la excepción, que estrés madre santísima, ya los pobres utileros ponen en los casilleros de los jugadores junto con sus útiles de juego, unos pañales desechables, porque hasta a los jugadores se les afloja todo.
Cabe mencionar que Joaquim Pereira ha mejorado, sobre todo en la actitud, en la concentración y en su ímpetu, así si es jugador de la primera división, hace muchos años no teníamos un cabeceador imponente en el area, si algun psicólogo lo aconsejo, un millón de gracias, ahora solo le pediré a esa persona que le diga estás palabras a Guido Pizarro.
“Guido, a lo que funciona, ya no se le mueve”.
Asi déjalo “Conde” ya no trates de inventar cosas, a ver hasta donde nos alcanza, tanto en la CONCACHAMPIONS como en la bendita liga MX y que sea lo que nuestro padre celestial quiera, total, tenemos todo que ganar y nada que perder, Pero que lindo sería ver a Gignac levantando la copa de campeones al final de esta temporada.
Este equipo de “Barrio” de nuestro San Nicolás tiene algunos destellos de equipo grande, contra las chivas rayadas de Guadalajara se vieron colosales, lo que me preocupa mucho son los bajones que tienen como contra Juárez y Tijuana, ahí la verdad dan ganas de correr a todo el cuerpo técnico.
En fin, esta vida es la que nos tocó, vivir en esa constante montaña rusa sintiendo ese cambio tan drástico de emociones, a veces con olor a campeones y a veces con olor cloaca, no hay para donde irse, ni modo, nos aguantamos, así aprendimos a amar a nuestro club.
Por otro lado, nuestro crack Andre Pierre Gignac es muy factible que sea su última temporada con Tigres, en el pasado clásico regiomontano, en su gol número 15 en los Derbys, dió la vuelta Olimpica, desde la comodidad de mi sillón en la sala seguí todos los ángulos que las cámaras apuntaron a su festejo, en todas ví el rostro de despedida, si así será, un millón de gracias DEDE, nuestro Gordo, nuestro Bomboro,,,!!!
Eden Gignac camisa número 10 sale de la banca a calentar, deseo con toda mi alma que mi Dios me preste vida para ver cómo el hijo va a superar a su padre en todos los rublos y records establecidos, así sea y así será.
Gracias por la gentileza de su atención, reciba un cordial abrazo desde las aguas azul turquesa del Caribe Mexicano.


