Excelente victoria que se llevó el San Luis de la cancha de La Pastora.
A toro pasado, ya con el periódico del lunes bajo el brazo, habrá quien considere que el DT se equivocó al poner de inicio un cuadro de suplentes.
Habrá quienes consideren también que estos muchachos para eso están, para jalar la carreta cuando se necesita. No solo para hacer interescuadras y sacarle lustre a la banca con el trasero cada fin de semana.
El entrenador pudo haberse equivocado al poner dos centrales que no son precisamente unas gacelas, Y se notó. Mucho.
En la primera parte, el señor del silbato, un mercenario del oficio, le perdonó una roja a un zaguero potosino y le anuló un gol válido al Monterrey. Y no es que el juez no sepa arbitrar, probablemente tiene otro tipo de incentivo$ que lo llevan a manipular las reglas. Recordemos que hay una mafia que mueve los hilos detrás de este circo llamado Liga MX. Y nada más como dato: Al San Luis lo apodera una casa de apuestas de Tijuana… diferente a la que patrocina a Rayados.
El gol anulado porque Ambriz le rozó la carita a una niña de los visitantes, fue una cuchillada contra Rayados.
Y recordemos que este juez con apellido de banco alguna vez le robó un título a Tigres ante Chivas,
Lo peor de todo el caso es que la gente se cree que esta madre es en serio y pagan billetes de verdad y hacen corajes de verdad y no todo caen en cuenta que es una farsa.
Para el segundo tiempo de la banca le metieron una transfusión de sangre. Los que iniciaron traían atole en las venas. Habrá quien los justifique, pero es un poco difícil, considerando que algunos de ellos, ganan un poco más de 250 mil pesos por semana… por ir a pasear la camiseta el sábado y corretear de aquí para allá, fingiendo que juegan fútbol.
Probablemente su vida es ésa, ser suplente y vivir de ello.¿A quién le pagan poco más de un millón de pesos al mes por cascarear entre semana en El Barrial?
La contundente derrota tal vez habrá servido para ratificar lo mal que contrató la directiva en semestres pasados y que el nuevo cuerpo técnico tendrá que arreglarse con 11 porque de la banca no puede esperar gran cosa.
Pero el ímpetu que le metieron los que ingresaron, no fue suficiente. El equipo de Diego Mejía capitalizó tres de cinco llegadas que tuvo en todo el juego. Un porcentaje de eficiencia altísimo.
Por lo pronto, habrá que esperar el duelo ante las Águilas a media semana, luego de que ellos sí pudieron, con la banca, ganar esa jornada.
Mientras tanto, en Torreón, los Tigres lograron un empate que supo amarguillo.
Tigres tuvo para ganar con dos escopetazos de Brunetta y dos más de Monreal, pero Acevedo se aplicó bien para esfumar el peligro.
Monreal hizo en dos jugadas más que Sánchez y Láinez en una hora de juego; estos dos muchachitos corren mucho y juegan poco. Algunas veces generan cosas, pero otras, desaparecen.
Los felinos ajustaron abajo, –bueno, Santos, es una caricatura de equipo y no asusta a nadie– y en medio, falta producir más volumen de juego que depende de Brunetta y nadie más. Sin extremos que te den un buen servicio, a un delantero que era muy bueno hace como cinco años, es complicado.
Vucetich tiene un problema similar a Rayados, sin una banca que te solvente algo. Por lo menos acertaron con Monreal, pero Bruneta necesita un socio en medio y prescindir de una de las dos alas rotas que tiene.
Porque el otro que trajeron, está peor que el hermano…
Vamos a ver si el DT hace magia con lo poco que tiene…


